Es lo bueno de ir al Supercor, que todos son muy amables y educados. “Buenas noches, caballero. ¿Que tal la familia?” La verdad es que es de agradecer el interes, aunque no puedo evitar sentir una ligera sensacion rara mirando al interlocutor. Ojos acuosos y hundidos, grisacea la tez, y cuerpo estilizado. Un boqueron. Me esta preguntando por la familia un boqueron. Las primeras veces me parecio extraño, pero despues de saludarnos durante cerca de dos semanas la situacion me parece de lo mas normal.
No es la primera vez que me ha pasado esto. Despues de las navidades, un bogavente me estuvo haciendo proposiciones desonestas durante varias semanas hasta que lo trasladaron a otro establecimiento de la cadena. En alguna ocasion estuve tentado de decirle a la simpatica pescadera que me lo enpaquetera, que me lo llevaba para meterlo en la pecera, pero lo pense mejor viendo el precio absolutamente desorbitado que pedian por tan elegante bicho.
En serio. Uno en algunas ocasiones quiere realizar un compra un poco mayor del litro de cerveza y el pan que a diario adquiero en el Supercor. Pero no es posible, los precios son absolutamente abusivos para una economia casera. Un kilo de pimientos no pueden estar rondando los 4 euros en el CorteIngles cuando en la fruteria de la esquina estan a 2,50 € siendo del mismo aspecto y calibre. Una sandia, por muy buena sandia que sea no puede costar 5 €uros.
Y lo cierto es que da una poquita de pena ver los limpios y ordenados pasillos del establecimiento completamente vacios vayas a la hora que vayas. Y es normal, la gente esta cambiando, y las costumbres tambien. Ahora se vuelve a mirar la pesetita, o el centimo que me da igual. Se comparan los precios y se mete en el carro de la compra los articulos mas economicos. Durante muchos años hemos comprado por impulso, convenciendonos de que un articulo marca corteingles siempre era de mejor calidad que uno de la marca hacendado o lidl. Y lo cierto es que en algunos casos la calidad del producto era mejor, pero rara vez compensaba la diferencia de precio con los articulos de la competencia. Se nos llenaba la boca diciendo “lomo iberico del corteingles”. Hoy es diferente, buscas, comparas, y si encuentras algo mejor y a mejor precio lo eliges.
Ahora sacan “Aliada”, lo que ellos llaman una marca blanca. Los precios son un poco inferiores a los de sus hermanos gemelos del logotipo del triangulo verde. Y no puedo dejar de preguntarme donde esta el truco. Si no bajan la calidad, ¿estaban abusando antes de su imagen publica y pegandonos sablazos sin compasion, o es ahora cuando se han dado cuenta de que la gente esta cansada de pagar mas por lo mismo e inventan una marca con guasa para intentar recuperar share?
El fenomeno CorteIngles merece un lugar en la historia del comercio. Partiendo de la nada han creado un imperio de proporciones fabulosas. Pero necesitan adaptarse a los cambios. El estatus social ya no esta de moda. Ahora puedes ir con un BMW y llevar un chandal de 20 €uros del mercadillo al mismo tiempo. Ya no te importa tanto elquediran. Comprar en el Lidl no averguenza a nadie, todo lo contrario, es sintoma de inteligencia economica. Buenos precios, servicio aceptable, y calidad correcta. Si la marca de don Ramon es capaz de entender las nuevas preferencias del publico mayoritario, arrasara en el mercado de la distribuccion. Si no se adapta, los resultados a corto y medio plazo pueden ser desastrosos. En los ultimos tiempos se ha roto la tendencia de creer en la infabilidad del proyecto CorteIngles.El mercado es mas competitivo y exige mayores esfuerzos para fidelizar al cliente. Los clientes son cada vez mas subastistas, buscan la oferta este donde este. Si a todo esto le unimos las quejas laborales soterradas de algunos trabajadores de la multinacional, podriamos llegar a pensar que la situacion puede llegar a cambiar antes de lo que la direccion ha establecido en sus planes quinquenales.
Eso si, la simpatia, cordialidad y educacion de sus empleados sigue estando muy por encima de los trabajadores de otros establecimientos afines. Es de agradecer el esfuerzo que hacen diariamente por agradar a la clientela, pero no es suficiente, los precios mandan.
Los aliados y aliadas normalmente se buscan en periodos prebelicos. ¿Ha estallado la guerra en el sector del comercio de las grandes superficies y aun no nos hemos enterado? Pronto lo sabremos.
