Tag-Archive for » BMW «

Sábado, Julio 04th, 2009 | Author: admin

Hoy puede ser un buen dia, y mañana mucho mejor. Con esta frase lapidaria me levanto muchos dias, y con esta frase tomada de manera libre de una cancion de Serrat me levante el dia de la etapa infernal. Teniendo en cuenta los problemas alimenticios a los que me habia visto sometido por mi dejaded culinaria, decidi atajar el problema pasando por el supermercado del camping y haciendo acopio de un paquete de pan bimbo, o similiar mas bien, y unos blister de chorizo y salchichon, y pare beber toda una botella de agua de litro y medio. Prepare unos suculentos sandwiches y los meti en la bolsa del pan de molde. Llevaria unos 8 emparedados, de los cuales manaba un olor a maleta de emigrante cargada de chacinas y quesos para sobrevivir hasta que se consiguiese un trabajo digno. Lo que hemos cambiado en poco tiempo en este pais. Ya nadie se acuerda de las maletas de carton piedra de cuadros. Ahora se ven en las tiendas de antiguedades y casi nos emocionamos al estar cerca de ellas, pero hubo una epoca en las que significaban pobreza y exilio, guerra y penurias, rupturas familiares y superviviencia. Ahora lo que huele a chorizo es una moto que cuesta lo mismo que el sustento de una familia de 5 miembros durate un par de años. Que nadie se sienta culpable, hay que adaptarse a los acontecimientos y disfrutar de la vida, que es corta y muchas veces demasiado puñetera, y sin olvidar que somos muy parecidos a un danone, todos llevamos la fecha de cadudidad adjudicada.

Como el camping me habia causado una gran impresion, decidi quedarme una segunda noche, y aprovechar el dia para conocer el parque nacional. El cuerpo me pedia un dia tranquilo. Al ponerme las botas moteras note una sensacion extraña, pero tampoco le di mayor importancia. Me embuti en el pantalon del traje de agua, y por arriba me coloque una camiseta y la chaqueta garibaldi.

Cogi todo lo que tenia de valor, y lo demas lo meti dentro de la tienda con algo de miedo, por que ya se sabe que en los campings confias ciegamente en la buena fe de los demas, costumbre arto complicada de procesar si vivies en una ciudad.

Siguiendo la N260 llegue a Yesero, atravese el puerto de Cotefablo, que aunque tiene buena carretera se hizo algo pesado y despues de pasar pequeños pueblecitos absolutamente ideales con sus construcciones como las que veiamos en los dibujos animados de Heidi, llegue al cruce que lleva a Torla. Unos pocos kilometros despues, aparece un pueblo de mayores dimesiones con una arquitectura preciosa y con los detalles perfectamente cuidados, divisandose la imagen epica de los picos que forman el parque Nacional. Torla es como un decorado de pelicula rural alemana ideado por un dibujante avezado, casas de dos o tres plantas, flores en los balcones, hoteles con encanto, jardincillos super cuidados, y, desgraciadamente, mucho trafico superfluo.

Pare junto a un cafébar y me decidi a tomar unas tostadas con un descafeinado. Los precios eran realmente llamativos, el café 1,20 €, el pan gratis, y la porcion de mantequilla o mermelada, 60 centimos. Aquí me salio la vena gitana y me tome 4 o 5 rebanadas de pan con una unica porcion de mantequillas. A la hora de pagar, la dueña me miro como diciendome “mira que eres absolutamente miserable”, y la verdad es que me senti un poco culpable e incomodo, sobre todo por que las ultimas tres rebanadas me las habia comido sin untarle nada y tenia la garganta ciertamente atorada.

Monte en la moto y me dirigi hacia donde entendia que estaba el inicio del parque nacional. A los pocos minutos, y despues de adelantar a varios autobuses llenos de guiris, llegue al final de la carretera. Y punto. Ni ves nada, ni hueles el parque, solo consigues preguntarte cual es la gracia de llegar hasta aquí. Pregunte a las personas que me rodeaban y algun iluminado me dijo que siguiendo un caminito de piedras sin asfaltar se llegaba a un pueblecito desde donde se podia ver el parque. Pense que eso era muy raro, que algun detalle se me escapaba. Mientras estaba intentando salir del impas, llegaron los autobuses que habia adelantado llenitos de turistas. Cogieron una carreterita estrecha guardada por un guardia de seguridad desde una garita que subia y bajaba la valla, y desaparecieron parque arriba. Me acerque a la garita y el guardia me indico que solo podian subir al parque los autobuses del propio parque, que se cogian en la explanada de Torla. Di media vuelta, y teniendo en cuenta que  casi era las doce, me decidi a aparcar la moto y convertirme en un turista guiri. Para poder montarte en una de las ledas debi hacer cola para comprar el ticket, 4 euros, y luego volver a hacer cola para que me tocara el turno de subir a uno de los autobuses. Cuando llego el momento, estaba mas que arrepentido de la sutil idea. Cogi sitio en la zona de ventanas, y como me ha pasado siempre, hasta que no estuvieron el resto de asientos absolutamente ocupados nadie se sento en el asiento de mi derecha. Es algo que al principio puede resultar extraño, pero que cuando te acostumbras y lo racionalizas, no le das mayor importancia, tal vez la mirada, las feromonas, o la fuerza que es poderosa en mi, “Luke, yo soy tu padre”.

A mi lado se coloco un señor de unos sesenta y largos años que habia instalado a su señora dos asientos detras nuestra. Era catalan de Malaga, o sea, que me dio conversacion y me conto que llevaba treinta y tantos años en Hospitalet de Llobregat, que ya no se sentia malagueño, que el era catalan por los cuatro costados. Yo no tenia ganas de parecer descortes, asi que no le lleve la contraria pensando que en unos minutos desapareceria de mi vida sin dejar rastro. El buen señor me pregunto mi procedencia y aquí me extendi un poco, sobre todo para que no volviera a darme el toston con el catalanismo. Salio el tema del agua, y aquí ya la liamos. Se puso brutote con el trasvase de agua del Ebro a Levante, que la gente no tenia ni idea de la cantidad de pescadores que se ivan a quedar en paro por que al llevar el rio menos agua los peces se moririan. El remate fue cuando empezo a decir que con Aznar esas cosas no habian pasado, que el muchacho este que estaba de presidente la estaba liando parda. Entre a saco y le dije cuatro verdades como puños, y no se por que me parecio que algunos de los que estaban delante nuestra hicieron ademan de querer entrar en la diatriva. Afortunadamente llegamos a la explanada donde aparcaban los autobuses y el buen catalan desaparecio con su señora directito al unico edificio con aspecto de bar que habia en todo el paraje.

Hacia calor, afortudamente habia dejado la chaqueta motera en el baul abajo en Torla, pero el pantalon impermeable me estaba empezando a herir mi sensible entrepierna. No, no me refiero al aparato de la meina, a lo que hago alusion es a mi delicada piel de los muslitos, que en el momento que un leve roce toca la epidermis comienzo a sufrir en silencio de manera atroz. Ademas, la planta del pie derecho me dolia como si estuviese andando sobre brasas. Con este panorama desolador, y teneindo en cuenta que los carteles hablaban de entre dos y cuatro horas de paseo para llegar a tal catarata o a la famosa cola de caballo, decidi salirme del camino pricipal y dar una vueltita por el paraje, sin mas pretensiones que esperar a que llegase el siguiente autobus para volver al lado de mi querida negrita.

Seria injusto si no hablase maravillas de la vegetacion que llena de vida los aledaños de los caminos. Cuando te alejas de los grupos de turistas perfectamente avituallados para hacer horas y horas andando, y el silencio se apodera de la ecuacion espacio tiempo, es entonces cuando descubres la enorme belleza que te rodea. Arboles centenarios, zonas tamizadas por una luz tenue con bucolicas reminiscencias, tuneles formados por las ramas de los arboles a ambos lados del  camino. Como si estuvieses dentro de un libro ambientado en la edad media, lease el inigualable “Los pilares de la tierra” o su copia menor españolizada “La catedral del mar”, te sientes indefenso por los posibles ladrones o bandidos que pueden estar acechandote detras de cada recodo del camino. Desgraciadamente la magia se rompe con cada grupito de excursionistas cargados de niños a mi entender demasiados chicos para la paliza que les espera. Si mi Isabel fuese una de las pequeñas atilas que siguen a sus padres correteando y gritando al mismo tiempo, hacia tiempo que hubiese dicho “Papa, ¿me coges?”, y al negarme tajantemente, hubiera ido a buscar consuelo bajo las faldas de su madre. En fin, que esperare unos añitos para organizar un vieja familiar a este lugar tan increible.

De vuelta a la explanada para regresar a Torla, me tome una cervecita en el bar que me causo una impresion pobre. Bocadillos y paquetes de patatas es lo que se podia encontrar para calmar el apetito, y por los sablazos que pegaban a la hora de pagar, poca gente creo que repitiera experiencia. Ya de vuelta en el autobus, el miedo se apodero de mi al ver al conductor con gran pericia degustar una napolitana de chocolate al mismo tiempo que hablaba con el walkitalki con otro compañero conductor y metia marchas sincronizadamente con movimientos circulares del volante. Por si fuera poco, los conductores deben en todo momento informar a sus colegas donde se encuentran para ponerse de acuerdo donde  cruzarse por que la estrechez de la carretera no permite que dos moles rodantes puedan pasar al mismo tiempo. Nosotros paramos en Margaritas y unos minutos despues otro autobus llego al mismo punto donde aparco en el arcen para que nosotros pudiesemos reemprender la marcha con mucho cuidadito. Siempre he odiado el hedor insoportable de los autobuses, esa mezcla de gasoleo y agrio de vomitos que por mucho que se limpie nunca sale del todo. Hasta que no cumpli los 17 no consegui hacer un viaje de miles de kilometros en un autobus sin vomitar. Que mal ratito pase hasta que llegamos a Torla y pude descender de tan infernal maquina.

Algo tenia en la bota que me estaba martirizando el pie. Realmente no sabia si mirarlo, por que mientras que lo de alli abajo siguiese torturandome no me daba excesiva cuenta de los dolores que aturdian mi zona del fistro duodenal. Estaba realmente molesto con el escozor de la zona interna de los muslos, asi que antes de continuar el viaje me sente en un banco y me descalce para buscar el ayudante de torquemada que se me habia pegado como una lapa a la planta del pie. Y entonces cai en el error, el problema no era que hubiese algo superfluo, el problema era que no habia nada. Nada de nada. Donde debia haber una plantilla que aislara mi pie del plastico que forma la suela de la bota solo habia aire invisible. Al descalzarme la anterior noche, al tener los calcetines humedos por la lluvia que me habia acompañado parte del dia, tambien salio la plantilla adherida, y pense que seria mejor que se secase fuera de la bota. Ahora mismo debia de estar la muy canalla tomando el sol junto a la tienda de campaña relajadamente en el camping de Gavin, y mientras, yo me palpaba irascible las ampollas que me habian salido en el pierrelete. Un desastre, oiga. Sin mas dilacion, monte sobre la bmw y me dispuse a hacer unos kilometros para intentar calmar el dolor corporal.

Siguiendo la N260 llegue a Javierre, Boltaña y Ainsa, hermosos pueblos que bordean la nacional y que en invierno deben de ser reductos de soledad y asilamiento cuando las nieves tiñen de blanca paz toda la zona. En Ainsa cogi la carretera que lleva hasta Escalona y se adrentra en el valle de Bielsa. Al subir unos pocos kilometros hacia el norte la temperatura descendio sensiblemente y al llegar al tunel internacional de Bielsa, durante sus largos kilometros bajo tierra pude apreciar el cambio brusco de temperatura en las entrañas de la montaña que sirve de frontera entre la galia e hispania. Ya en el extremo frances del tunel aparecio toda la grandeza brutal de los pirineos, con picos elevadisimos e incluso algunas manchas de nieves perpetuas en las elevadas cumbres que se atisbaban en la lejania. Pare en una pequeña explanada para comprobar las alternativas que tenia para volver a España si me adentraba en los pirineos franceses. Y entonces, la cague con toda la equipacion. Comprobe que estaba a escasos treinta kilometros de las miticas cimas donde los ciclistas españoles han escrito tardes de gloria inmortal. Realmente tenia a mi alcance recorrer la cumbres donde Indurain, Merx, Anquetil, Contador, e incluso los tramposos Delgado y Amstron habian conseguido hacer epico el ciclismo. Y pense que a mi padre le haria ilusion tener una foto mia junto a la señal del Tourmalet. Pensado y hecho.

La carretera que bajaba hasta Aragnouet era realmente enrevesada con curvas cerradas y tramos de fuertes bajadas. Si a esto le sumaba que algun tonto con su deportivo descapotable intentaba picarse y adelantarme porque iva en moto, pues el riesgo aumentaba considerablemente. Continue por la D929 hasta llegar a Arreau donde pasado el pueblo estab un desvio a la izquierda que indicaba que se entraba en la ruta del Tour.  El Col de Aspin fue el primer puerto mitico que viole. Al llegar a la cima, cabras montesas daban la bienvenida a los turistas junto con zonas de nieve que permanecian peremnes todo el año. Siguiendo la carretera D918 se llega hasta Ste. Marie de Campan, donde todos los años los herederos de Emilio Tamargo hacen referencia a que se coge el desvio hasta Cabadur. Durante todo el recorrido el asfalto estaba repleto de las pintadas de animo a los ciclistas que podemos ver comodamente desde nuestro sofa todos los años durante el mes de Julio. No hacia mas de un mes que habian pasado por aquellos mismos lugares los grandes de la serpiente multicolor, que diria el butanito, y aunque parezca una tonteria, emocionaba pisar la misma carretera donde ellos se juegan la vida para divertirnos a los demas. En los kilometros iniciales de la subida al Tourmalet la carretera se estrecho peligrosamente. Ademas, la niebla empezaba a espesarse y el firme se tiño de un negro brillante que ponia los nervios aldente. Si a todo esto le unimos que las vacas y caballos pastan libremente por los alrededores, y que logicamente depues de comer corresponde hacer la caca en medio de la carretera, el resultado era tremendamente peligroso para los que vamos sobre dos ruedas. Eran cerca de las cinco de la tarde cuando consegui posar debajo de la estatua que representa a un ciclista esforzado en la cima del Tourmalet. Puedo reconocer sin miedo a equivocarme que nunca habia pasado tanto miedo sobre una moto. La niebla hacia imposible ver mas alla de unos pocos metros. Me encontre caballos pastando en el borde de la carretera que tuve que esquivar para no embestirlos. Pero lo peor estaba aun por llegar. La bajada es solo para dementes o aventureros avidos de experiencias mortales. Entonces comprendi que significaba la expresion “bajar a tumba abierta”. No puedo entender como hay gente que baja a mas de 60 kilometros por hora apoyados sobre un par de ruedas del tamaño del dedo meñique. Los ciclistas son deportistas abnegados, pero sobre todo, son suicidas con poco apego a la vida, y como gladiadores, deben de ser conscientes que cada vez que se enfrentan a una etapa de alta montaña es probable que dejen viudas y huerfanos. Todo lo que aquí escriba es poco para explicar la extraña sensacion que me corria de que estaba haciendo algo que no deberia estar haciendo, que deberia bajarme de la moto, aparcarle donde mejor pudiera y bajar el puerto andando para buscar una grua que recuperase la maquina. Y mas a mas, el cruzarme con aficionados ciclistas que pedaleada a pedaleada recorrian el infernal trayecto me demostro que el ser humano necesita fijarse metas imposibles para llenar su cabeza de logros estupidos y mezquinos. Si el esfuerzo y coraje que se necesita para subir, y bajar, el Tourmalet se dedicase al progreso de la raza humana, muchos de los problemas que nos acechan como especie estarian absolutamente resueltos. Sirva estas lineas como muestra de admiracion a todos los ciclistas, y al mismo tiempo, como llamamiento a las autoridades competentes para que erradiquen estos acontecimientos deportivos barbaros y desmedidos.

Al final consegui llegar a Luz-St. Sauveu y dejar atrás la niebla y las penalidades. Volvi a mirar el mapa e asombrosamente descubri que estaba tan cerca de Lourdes que no podia evitar hacer una visita protocolaria. Durante un tramo de unos quince kilometros la carretara transcurria junto al cauce de un rio de montaña, un tramo que se hizo largo y pesado por la poca velocidad a la que  pude ir por el abundante trafico. Despues, y cogiendo la N21 llege hasta Lourdes, ciudad que vive y existe para sacar los duros a las decenas de millones de feligreses que todos los años acuden a este centro mariano. No se como lo hice, pero sin gps por que no tenia los mapas de francia cargados, sin mirar mapa alguno, en 15 minutos estaba aparcado la moto en las traseras de la explanada central del santuario. Lo que alli vi, solo podia haberlo visto en un sueño acido y cruel, en un guion digno de Berlanga, o en una cronica mordaz y acida de la primera epoca de Perez- Reverte.

Lourdes representa la decadencia del ser humano, la necesidad de invertar algo para obviar la muerte, la sinrazon y la locura que las religiones provocan entre sus fanaticos seguidores. Maldigo al crisitiano que se atreva a criticar a un islamista cuando realice actos acorde con sus creencias. Maldigo a todo aquel cristiano que defienda por activa o pasiva la figura del papa y de su curia de fanaticos. Maldigo a todo aquel cristiano que no pueda explicar por que tiene fe en algo tan sucio y mezquino. Lourdes es un sitio donde todos debiamos de ir alguna vez para comprender por que suceden tantas desgracias provocadas por el ser humano sobre la faz de la tierra.

Lo primero que me sorprendio es la elegancia de los curitas y monjas que deambulaban por todo el inmenso recinto. Es como si se hubiesen puesto sus mejores galas para peregrinar. Es como si desde algun estamento catolico hubiesen prohibido a curas y monjas feas pasear por Lourdes. Algunos actores voluntarios ensayaban en una carpa montada sobre la cuidada pradera el acto central donde recordarian cuando se aparecio la virgen, supongo que para buscar el extasis fervoroso al llegar la noche. Que mala suerte tuvo la vidente que se escondia bajo un manto rojo y paseaba una bola por entre los olivos y que fue descubierta por ElMundo television hace unos años. Ya me hubiera gustado ver en que quedaban todas las apariciones marianas si hace unos siglos hubiesen existido los adelantos tecnologicos y cientificos que hoy tenemos.

Al llegar al rio que separa las dos partes principales del recinto se me pusieron los pelos de punta. Carritos cargados de personas disminuidas mentales, o con horribles mutilaciones y deformaciones poblaban los caminos. Madres y padres arrastrando a sus hijos montados en esos carros anacronicos, esperando el milagro divino de que el enfermo se cure por el simple echo de pasear cerca de la cueva donde aparentemente hubo una aparicion es digno de ser estudiado dentro de los mas modernos tratados de psiquiatria. ¿Tan dificil resulta mostrar a los creyentes las maravillas de las ciencias y sus reglas basicas de funcionamiento? ¿Hasta cuando una empresa como la iglesia va a seguir contando con el apoyo de los gobiernos para seguir engrasando su maquina de hacer dinero?

Y vamos con la cuestion economica. Sobre la cueva de la aparicion esta construida una basilica de unas proporciones desmesuradas, de una soberbia solo propia de grandes dementes como Hitler, Stalin, o cualquiera de los papas catolicos que niegan el preservativo y satanizan a los homosexuales mientras miran hacia otro lado cuando sus subalternos juegan a los medicos con menores. En los aledaños de la iglesia, unos expendedores de velas, cirios y velones recuerdan a los visitantes que para poder coger una vela deben de hacer un donativo de 2 €uros como minimo. Cada cosa tiene su donativo voluntario marcado en unos folletos informativos, y lo mas curioso, nadie coge nada sin depositar el donativo por miedo de que les castigue la virgen de algun modo horrible. Nadie vigila si coges una o treinta velas. Nadie te pide que deposites nada obligatoriamente, pero todo el mundo pasa por taquilla por miedo. Aquí esta la verdadera madre del cordero, las religiones estan fundadas sobre el miedo y las superticiones. Que sabio fue que dijo que las religiones eran el opio del pueblo. Lastima que en vez de servir al pueblo acabaran sirviendose de sus conciudadanos. Y ya no pude mas, un par de fotos por cumplir con el morbo fetichista y rapidito para la moto antes de que comience a hacer preguntas a cualquiera de los curitas risitas con los que me fui cruzando.

Sali de Lourdes con la esperanza perdida, triste por ver tantas penas juntas, amargado por tener que ver a tanta gente viviendo una realidad paralela, sabiendo que todos acabaremos criando malvas y dandole de comer a los gusanos, y que nadie-nadie-nadie se escapara del destino biologico que le espera independientemente de que su fe religiosa diga otra cosa.

Sabia que tenia que coger un cruce que me llevaria al Col del Aubisque, y crei que el dichoso cruce estaba antes de llegar a Luz-St. Sauveu. Deshice el camino que me habia llevado a Lourdes, y al llegar a mi destino comence a preocuparme, no encontre ningun cruce que marcase direccion al Aubisque. Despues de estudiar el mapa detenidamente, comprobe que una tremanda equivocacion habia conseguido vaciar mi deposito de combustible 25 kilometros mas de lo debido. El cruce estaba en Argeles-Gazost, con lo cual, tuve que volver otra vez a hacer 25 kilometro mas para volver a un punto que habia pasado de largo. Despues de miles de kilometros recorridos, 50 kilometros mas o menos no tienen mucha importancia, pero cuando el ordenador de a bordo te informa de que solo queda combustible para 80 kilometros aproximadamente y aun me quedaban mas de 110 para llegar a Gavin, comence a preocuparme ligeramente. Rondaba las ocho y media cuando cogi el cruve que me debia llevar al Aubisque y a la carretera que me devolveria a España entrando por el Colt de Pourtalet. La niebla habia vuelto y la oscuridad comenza a rodar majestuosamente por entre las altas cumbres que me rodeaban. Intente acelerar el paso, pero las innumerables curvas me obligaban a serenar la cabeza y a conducir siendo consciente de las circustancias adversas. Comence a subir el Aubisque en medio de una densisima niebla. Si el Tourmalet fue peligroso, este era diez veces peor. Un fallo, una equivocacion, una salida de la estrecha via significaba la muerte. La carretera bordeaba la ladera pirenaica y a mi derecha solo habia cientos de metros de caida libre de la que me separaba un pequeño protector de piedras durante toda la senda. La gasolina se acababa poquito a poco, el marcador indicaba no mas de 55 kilometros. Consegui llegar a la cima para descubrir espantado que no era el Aubisque, que “solo” se trataba del Col de Soulour. Desesperado, y pensando que me habia perdido con lo cual me habia alejado aun mas de mi destino con todo lo que ellos significaba para el deposito, serene los nervios y volvi a mirar el mapa. El Aubisque estaba mas adelante, pero habia que subir 300 metros de desnivel en poco mas de 6 kilometros de carretera. La noche oscura ponia aun las cosas mas dificiles. Y de pronto pense que ese era el castigo de la virgen por haber pensado todo lo que pense. Descubri que como cualquier ser humano, el miedo lleva al lado oscuro de la fuerza, las supercherias y superticiones estan profundamente encajados en nuestro cerebro, y por muy racional que uno pretenda ser, los millones de años de herencia genetica nos obligan a creer cosas irracionales. Llegue al Aubisque en medio de la oscuridad mas profunda. Bajarlo, seguramente, la peor experiencia de mi vida sobre una moto.

Por fin vi una señal que marcaba la D934 que me llevaria  al frontera. Debian ser cerca de las nueve y cuarto de la noche, con gasolina para no mas de 35 kilometros, sin ninguna gasolinera abierta en Francia por que cierran muy tempranito, sin telefono movil y con un frio espantoso. Baje el ritmo todo lo que pude para ahorrar el maximo combustible posible y segui la carretera que no sabia si me llevaria a buen puerto. El Pourtalet se me hizo larguismo. Para mi, y para el conductor del todoterreno que iva delante mia y que de cuando en cuando frenaba y ponia las luces de emergencia. Yo no entendia nada, pero no queria adelantarlo sabiendo que no podria darle alegria a la moto por miedo a reducir aun mas los pocos kilometros de combustible que me quedaban. Al final, se hizo a un lado y me dejo pasar, seguidamente puso las luces largas y se dedico a irme cegando todo lo que pudo el resto de la subida del puerto. Crei entender que mi faro le deslumbraba y que cada vez que ponia las luces de emergencia y frenaba era para hacermelo saber. Yo en ningun momento puse la larga, simplemente mi faro es posible que estuviese un poquito elevado y con la corta le deslumbraba. Me estuve cagando en su sangre hasta que me puse el mundo por montera, me olvide de la gasolina y retorci el acelerador.

Llegue a la cima del Pourtalet a las diez menos cuarto. Tenia quince minutos y quince kilometros de gasolina para encontrar una gasolinera. Si en esos quince magicos alguna de las dos variables fallaban, me encontraria en un gravisimo problemas. Ademas, suponia que Isa estaba esperando mi llamada. El gps me marco que en siete kilometros habia una opcion de repostar. Estaba salvado. Siete kilometros despues comprobe que lo unico que quedaba de la gasolinera era la estructura metalica desvencijada. Deje Sallent de Gallego a la izquierda y como por arte de magia aparecio una pequeña estacion de servicio cuando el marcador del combustible indicaba 2 kilometros. Me baje tembloroso, con mucho frio, y muy nervioso. Eran las diez menos cinco minutos, y el operario estaba cerrando. Me dijo “pues estaba a punto de irme” y yo creo que me relaje de tal manera que me pegue un pedo para el y otro para el del cuatro por cuatro que me habia fustigado con la luz larga.  A la hora de pagar le pregunte que donde estaba el telefono publico, a lo cual contesto que no tenian. Le dije que era una urgencia y me dijo que no podia hacer nada, que su jefe le tenia prohibido utilizar el telefono. Espero que algun dia el se encuentre en una situacion parecida y nadie le ayude.

Al llegar a Escarilla encontre una cabina telefonica y llame a Isa para contarle la epopeya y charlar un rato. Me dijo entre sollozos que llevaba un dia esperando mi llamada, que mi madre le habia dicho que la iva a llamar la noche anterior, que se habia tenido que jartar de lexatines para los nervios por que pensaba que me habia muuerto, y que habia pensado que en caso de que me hubiese pasado algo ella tendria que criar a la niña sola y tirar pa lante. Te cagas. Le explique que era mi madre la que no se habia enterado y que yo cuando dije que la llamaria era hoy mas o menos a esta hora. Ella se quedo tranquila y yo segui mi camino. Menudo diita.

Llegue al camping antes de lo que esperaba, Biescas estaba a unos 15 kilometros de la estacion de servicio, hubiese conseguido salir adelante y con suerte llegar al camping sin repostar. Estaba muerto, destrozado fisica y animicamente, pensando en las 24 horas que habia pasado mi mujer llendo de velatorio en incontables ocasiones y acordandome de la pericia de mi madre para transmitir mi mensaje.

Al llegar a la tienda, una de las alemanas me sonrio y yo le devolvi el saludo. Encontre la plantilla debajo de doble techo. Me sente dentro de la tienda unos minutos y recopile todo lo vivido. Probablemente, uno de los dias mas dificil de mi vida. Cogi ropa limpia, o mas o menos, y me di una ducha estupenda en las estupendas instalaciones comunes. Mano de santo, la energia volvio a mi cabeza. Fui al resturante del camping y me tome 3 cervezas con un buen bocadillo de tortilla a la francesa con chorizo que me parecio muy apropiado para conjugarlo con el dia. De postre, un roncola que me sento de vicio. Mientras, en la tele, España ganaba en un final agonico a china en la competicion de baloncesto de las olimpiadas. Gasol estuvo soberbio. Mientras estaba dandole los ultimos sorbitos al cubata se me pego un señor mayor fornido que me empezo a dar conversacion. Luego se acerco su esposa y me contaron que vivian en Belgica, en Amberes, el era español de los de maleta de cuadros y chacinas, y ella belga como el rey Balduino. Ella no dijo ni mu, solo miraba a su macho y sonreia. Despues de una agradable charla, y habiendo empezado a hacer la digestion, les pedi que me disculparan. Me quisieron invitar a otra copa, y pidiendoles que no se molestaran por rechazarsela, me retire a mis aposentos.

Al cerrar los ojos, la musiquilla de “Suspiros de España” me llevo a las cumbres vividas.

Sábado, Julio 04th, 2009 | Author: admin

Ayer olvide comentaros un luctuoso acontecimiento que marco el resto de viaje. Antes de cruzar la frontera y llegar a Ainhoa pare en una estacion de servicio a llenar el deposito, ya sabeis que en Francia la gasolina es mas cara. Como no tenia activado el rooming en el nokia n70 que me acompañaba desde hacia un año y pico, llame a mi señora para indicarle que iva a estar unas horas en territorio frances y que por lo tanto no podria localizarme. Estuvimos hablando unos minutos y al colgar la llamada, como las manos estaban un poco humedas, el telefono resbalo estanpandose contra el suelo aceitoso de la gasolinera. Poco pude hacer, la pantalla estaba totalmente destrozada y el sentimiento de culpabilidad me llevo a fustigarme mentalmente durante un buen rato. Ya resolveria el problema mas adelante, me quedaban aun muchos kilometros para preocuparme de un puto telefono.

El dia, como sabesis, fue bastante movidito,  y no quise complicarlo aun mas buscando una tienda de moviles y haciendo un gasto innecesario.

Cuando llegue al camping por la noche, intente recordar el numero movil de Isa, que estaba en la playa junto a Isabel y mis queridos suegros. La cabeza no estaba muy colaboradora, y entonces decidi llamar a mi madre para que fuese ella la que hiciese de operadora e indicase a Isa mi nueva situacion telematica. Le indique a mi progenitora que mas tarde la llamaria para que me confirmase que habia hablado con mi dueña y explicado mi situacion, y que al dia siguiente, cuando llegase al camping la llamaria al numero de telefono movil que Isa le daria a mi madre. Para ello, pasados unos 20 minutos, volvi a llamar a casa de mis padres y tome nota en la libretita del numero movil en cuestion.

Tambien podia haberlo hecho de otra manera, pedirle a mi madre el movil de Isa y llamarla yo directamente, pero como os digo, la cabeza no estaba muy despierta.

Y aquí, aparentemente, se acabo el affaire telefonico.

Category: Tecnologia, Viajes  | Tags: , , ,  | Comenta este artículo
Viernes, Julio 03rd, 2009 | Author: admin

Llueve. Una sensacion desconcertante me recorre la cabeza. La situacion es confusa, a mas de 1000 kilometros de casa, dentro de una tienda, con la moto aparcada a escasos metros, y con el cuerpo deseando salir a hacer kilometros. Pero llueve. He permanecido 15 minutos esperando que acabase de caer agua, revisando el mapa con la planificacion del dia, y haciendome ilusiones cada vez que los goterones sonaban menos ruidosos al chocar contra la tela de la tienda de campaña para comprobar unos segundos despues que es el aire el que motivaba los cambios ritmicos en la musiquilla acuosa. Ademas, tengo ganas de visitar el cuarto de baño. Yo no se si sera que vamos para viejos, pero cuanto mas años acumulas mas fluido es el transito instestinal, hasta que llegas a la vejez profunda donde ya no comes, no cagas, no meas, no vives. Cuando eres chico puedes pasar dias, y dias, y mas dias, y no te acuerdas del tronete para casi nada. Recuerdo un campamento en gredos cuando rondaba los 10 añitos. Me estuve aguantando ocho largos dias para no visitar aquel antro apestoso a modo de cuarto de baño que llamabamos con generosidad “letrina” y que apestaba a 500 metros a Zotal del bueno. Ocho larguisimos dias ventoseando y pidiendole a Dios, por que en aquella epoca todavia estaba lobotomizado, que me permitiese espeler todo en forma de gas. Que ignorantes somos de chicos, y cuanto lo hechamos de menos cuando crecemos.

Volviendo al tema, pues nada, que la operación donroca resulto un éxito, y despues de asearme precariamente he salido de la zona humeda del camping para comprobar … que sigue lloviendo, y mas fuerte que antes. Bien, no he llegado hasta aquí para quedarme dentro de mi minuscula tienda viendo como pasan las horas por cuatro, o cuatro mil, gotas de agua. He vuelto a mi pabellon, me he introducido en el traje de agua garibaldi lo cual ha provocado que los botones del pantalon hayan estallado incontables veces, y como he podido he desarmado el camastro y la tienda para guardarlo todo en su funda, que ya se secara despues…

A la hora de pagar en la taquilla le he dejado caer a la señora que me ha atendido el trato vejatoria de las salerosas cubanas, pero ha caido en caso roto. Tambien le he comentado el ruido absulutamente demencial que han estado toda toda todita la noche haciendo lo coches que a modo de carreras ilegales subian y bajaban el monte Jaitkibel. Tambien he pinchado en hueso. Vamos, que no ha sido un prodigio de simpatia la buena señora.

Ni que decir tiene que sigue lloviendo, y mas fuertes. Me he incorporado a una via rapida a modo de autovia llenita de camiones y coches, y sin darme cuenta he llegado a la carretera que hace frontera entre españa y francia, la famosa e historica frontera de Hendaya. De momento la Bruni debe de esperar, decido seguir en España, coño, que es España. Cojo la N121A direccion a Vera de Bidasoa. En una de las rotondas he sido testigo directo de una ostion cojonudo por parte de un chaval que con una derbi, del 82 con el naranjito pintado en el chasis, de las que se utilizan para el reparto de piezas y similares, ha intentado emular al legendario Champi Herreros, ultimo campeon mundial de 50 cc, y despues de coger la rotonda a mas velocidad de la debida, y con el firme tremendamente humedo, el tren delantero de su ciclomotor le ha jugado una mala pasada y ha acabado pegandose un lechazo formidable. Suerte ha tenido de no acabar debajo de algun camion. Algunos conductores le han ayudado a incorporarse y el muy tonto lo unico que le importaba es que el manillar estaba ligeramente desviado 150 grados de su eje. Tendriais que verle la cara, llenita de vergüenza y demostrando a todas luces que nunca sera premio nobel de nada.

El caminito hasta entrar en Navarra cerca de Vera de Bidasoa se las trae. Obras, obras, mas obras, y mucho barro en la carretera, y lluvia fuerte, y algunos tramos rapidos, y cortes en el trafico para que las maquinas trabajen, y como sigue lloviendo!

Luego, camino de Oteitza la carretera va mejorando considerablemente, y con el aire y la ausencia de lluvia da tiempo a que se sequen los guantes y el garibaldi. Llego a Irurita y de nuevo giro hacia el norte para llegar la pueblo fronterizo de Urdazubi. Entrar en Francia sin saber nada de frances, bueno, casi nada, el “fez la mour” o como se diga, que al cambio quiere decir “hechemos un kiki rapidito”, no creo que me sirva mucho en caso de que tenga algun percance motuno. Pues eso, que en poco menos de dos minutos estoy en Dancharia, que a mi me suena como aquel famoso politico vasco de los 90 que prometia acabar con todos los problemas vascuences, y que al final acabo tragado por los Gal y la corrupcion de los fondos reservados. A pocos kilometros se encuentra Ainhoa, que tiene fama de ser uno delos pueblos franceses mas hermosos por su cuidadisima arquitectura tipica. Ciertamente es pintoresco, pero tampoco merece la pena meterse cientos de kilometros para visitarlo, si estas cerca, date un paseito y callejeas un poco. Ha vuelto a empezar a llover, y con mas mala leche que antes, los guantes creo que los tengo empapados por dentro, la puñetera miseria nos lleva a situaciones claramente eludibles. Sigo hasta Espelette por una carretera absolutamente tercermundista. Tantos años con el rollo de las carreteras francesas y la cruda realidad ha acabado con el mito en pocos kilometros. Ademas, las señales deben de estar puestas para la mentalidad francesa, por que no hay quien se aclare.

Al llegar al pueblo de Espinete, y comprobar que hoy estan de fiestas con las calles atiborradas de autobuses y guiris francese deambulando por sus parques, decido aparcar la moto y buscar refugio bajo un tenderete que esta en la esplanada de una especie de castillo, o chateau, de los que aparecen en las pelis de dartacan-dartagnan. Al quitarme los guantes compruebo que tengo por dedos garbanzos larguiluchos puestos en remojo. La foto es bastante explicita. Me rodea gente rara que se abren latas de atun y esparcen el contenido por bollos de pan, con el aceite y todo. Solo de verlos en plena operación me dan ardores, que si los juntamos con el hambre asesina que arrastro, se convierte en un “ni contigo ni sin ti”. Tengo que buscar una tienda donde poder pedir una bagette por que no creo que me entiendan si les pido un mollete lleno de cachuela regado con un buen churrete. ¿Sera esto añoranza de la madre patria?

Despues de recuperar un poco el animo, y guardar los guantes llenitos de agua en una bolsa para que no me inunden el topcase, me dirijo hacia St-Ettiene de Baigorri siguiendo la ruta del queso. En los mapas la carretera viene en rojo, igual es por lo estrechita e incomoda que es. Eso si, a cada pocos metros te encuentras con un caserio que vende pate y quesos tradicionales. Me entran ganas de comprar ambas viandas, pero vuelvo a recordar el pequeño problema comunicativo que tengo con los bisnietos de Napoleon, y ademas, ¿como voy a transportar durante miles de kilometros unos productos tan perecederos para que cuando llegue a casa esten descompuestos o llenos de gusanos?

Al irme acercando de nuevo a la frontera descubro un apasionante paisaje humano de Vascos de pura cepa. Al fin y al cabo estoy recorriendo el pais vasco-frances mas profundo. Señores con boinas enroscadas, furgonetas prehistoricas a la velocidad de un paso sevillano un jueves santo por en medio del estrechisimas calzadas, unidos con paisajes bucolicos de valles verdes con la lluvia otorgando un halo magico a los caserios desperdigados por todo el trayecto. O sea, todo muy vasco-vasco, como debe de ser, apegados a las tradiciones y modos de vida de sus antepasados mas remotos. Al acercarme a la frontera la carretera se empina, hay que subir un puerto con unas condiciones malisimas, curvas de 20 km/h, trazo pesimo, ausente señalizacion, y ademas, agua y mas agua con un sabor salado como nunca habia degustado. Estoy a 15 o 20 kilometros en linea recta de la costa, y el agua que cae viene directa de las nubes que se han formado en el Golfo de Vizcaya. Cuanto mas subo, mas salada tengo la cara, por que como he tenido que abrir el casco al no ver nada tras la visera, mi cara actua de verdadero rompehielos en la cortina de lluvia que no cesa.

Al entrar en España, ole ole, la carretera mejora considerablemente, y despues de pasar el Collado Urquiaga, la lluvia cesa definitavamente por hoy. Sigo la N138 hasta el cruce con N135 donde empiezo a ver la viera tipica de camino jacobino. Como diria el Zampabollos, estoy obsesionado con hacer el camino de santiago pero en direccion contraria para romper con la tradiccion. ¿Os he hablado del año que en carnavales cruce la peninsula con mi antigua honda 600 cbf hornet para darle un abrozote a a la estatua del santo? Igual otro dia …

Bueno, pues siguiendo la carretera llego a Roncesvalles, que es un sitio con 4 pabellones y poca cosa mas. Toda la vida oyendo hablar de la Cancion de Roldan y del famoso Roncesvalles y llegas y te das cuenta de que solo es otro invento del marketing viral del ministerio de turismo del caudillo para que la gente visite sitios que no tienen N-A-D-A de interes. Ya, ya se que me van a llegar las ostias por todos lados por menospreciar tan historico sitio, peeeero, cada uno que opine lo que quiera sin faltar a los demas.

Y ya no puedo mas, me muero de hambre, tengo una pajara en todo lo alto, asi que me meto en el unico bar que encuentro en este destartalado punto patrio y me pido la carta de raciones. Me dicen que a las cinco de la tarde no tienen cocina, y no lo entiendo, si aquí viene gente todo el santo dia, ¿por que no tienen cocina todo el santo dia? Resignado me conformo con lo unico que me ofrecen, un misero bocadillo de jamon blanco de paquete de plastico en un minusculo bollito de pan. Y una sin alcohol para calmar la sed, que no me fio que si me pido una con mucho alcohol me conforme con una sola unidad, y aun quedan kilometros y picoletos sedientos de mis puntos y ahorrillos.

Vuelvo a la moto, ya la echaba de menos, y deshago el camino hasta coger el cruce que me lleva hasta Garralda. La carretera ha mejorado considerablemente respecto a los territorios galos, nada que ver. Despues de un rato conduciendo por una calzada que cruza varios rios, llego hasta Isaba, y atravieso el valle del Roncal para llegar a la poblacion que da nombre a tan hermoso lugar. De aquí, rumbo a Anso y a Hecho. El paisaje ha cambiado en pocos kilometros abruptamente, los verdes prados se han convertido en llanuras pedregosas. En uno de los cruces veo una señal que indica el desvio hasta Fago, donde hace escasos años el alcalde fue pasado a cuchillo por una revuelta popular de la que solo salio preso un vecino. Gente dura, curtida por las inclemencias meteorologicas y las condiciones socioeconomicas. Curiosamente, ahora el cielo esta totalmente despejado y hace un calor de cuidado.

En Puente la Reina de Jaca, que a mi me sabe como a natillas con galletas, me incorporo a la A-21 que me lleva hasta Jaca cruzando una llanura rodeada de altos picos. Al llegar a la antigua capital del reino de Aragon, y casi sin darme cuenta, me meto en medio de la ciudad y me acuerdo de la letra de la cancion de Franco Battiato “Otra vida” donde contaba el siciliano “me enerban los semaforos y los stop, se busca otra vida…”. Pues eso, que despues de tantos y tantos kilometros en libertad me asfisian los semaforos y los atascos de un caluroso dia de Agosto en medio de Jaca. Como estoy realmente cansado, y despues de callejear un ratito intentando encontrar la salida, me dejo guiar por el maldito gps que me dirige hacia una carreterita de salida que en pocos minutos me ha metido en medio de campos de labranza, en medio de ninguna parte. Este cacharro cuando se lia tiene un arte especial para sacarme de mis casillas. Vuelvo a recorrer el camino inverso y por fin consigo enganchar la A-23 que enlanzadose con la N260 me lleva hasta Biescas. ¿Quien no se acuerda del camping de Biescas? Unos mas que otros, y por motivos diversos … Empiezo a preocuparme por que son las ocho y media, debo de encontrar un camping lo antes posible para pasar la noche. Al fondo, la imagen brutal de las primeras estribaciones del parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Antes de llegar a Gavin tomo un desvio y descubro un camping con muy buen aspecto. Es de primerisima categoria, y debo de indicaros que es el mejor camping donde he estado: limpio, ordenado, en un entorno envidiable, en fin, el camping que deberia ser modelo para tantos y tantos cachos de campo sucios y repugnantes que pueblan la geografia nacional. El coste noche, tienda mas moto mas ogro gordo, no supera los 17 €uros. Despues de buscar la parcela que me han adjudicado, una grande que siempre tiene reservada para motoristas, monto la tienda y organizo los bartulos. Otro dia cansado, pero cada vez que esta gustando mas la experiencia.

Acabo el dia escribiendo en mi libretita todos los acontecimientos que han sucedido en esta jornada, para que no se olvide nada cuando lo ponga en el blog. Antes de cerrar la tienda compruebo que han llegado tres motos gordas alemanas conducidas por dos teutonas rubias y de buen ver, y por un esmirilado que las acompaña. !Cuanto de ventaja nos llevan los alemanes en igualdad sexual¡ Los tres se meten en la macro tienda comun, y yo me voy a la mia, pequeñita y austera, con la imaginacion calenturrienta acerca de mis vecinos del norte. Estoy tan cansado …

Category: Motos, Sociedad, Viajes  | Tags: , , ,  | Comenta este artículo
Sábado, Febrero 28th, 2009 | Author: admin

Os deje pendiente de mis andaduras hace ya cosa de un mes. Como le dije a una de mis fieles seguidoras, hasta que no barrunto y digiero lo que vivi en aquella semana de pasion no lo pongo negro sobre blanco. Hoy, que es visperas de las elecciones vascas que espero que traigan el equilibrio a la fuerza, me decido a hablar de mis andanzas por esas tierras perdidas de Dios. Perdidas por que muy pocos las conocen, no nos atravemos a encontrarnos paseando por las calles de sus hermosisimas ciudades y vernos metidos en medio de un acto violento. No nos atrevemos a que vean nuestros vehiculos con matriculas foraneas y que algun desalmado pueda hacer una barrabasada por el mero hecho de no compartir RH+. No nos atrevemos a pasar junto a los amigos de los del tiro en la nuca y parar a preguntarles si creen que deberiamos sentarnos, tomar unas cervezas y unos pinchos para pasar a hablar de cosas que realmente nos interesa.

Paso a detallaros.

Hondarribia, 11 de Agosto

Deje atrás Santander sin ninguna pena. Vaya sitio feo, aunque creo que me estoy repitiendo. Y lo siento mucho por que el cantabro presidente me parece un tio feten y que defiende los intereses de sus conciudadanos con honestidad y profesionalidad. Pero que se le va a hacer. Igual si me invita un dia a anchoitas y a un paseo como hizo con AndreuBuenafuete y su RatPak, pues igual incluso cambio de opinion, pero …

He llegado a Bilbao despues de seguir la carretera de la costa. Resulta muy aburrida porque el trafico es muy lento con tanto camion y tanto pueblecito abrazado al mar. Bilbao me ha sorprendido muy mucho. Recordaba mi anterior y primera visita a esta ciudad, despues de pasar unos dias en la lluviosa Asturias no aguantamos mas y cogimos el coche direccion a Tarragona a jartarnos de mejillones al vapor en el delta del ebro. Hicimos el viaje en una sola jornada, y cuando pasamos por Bilbao lo hice con miedo. Tuve que preguntar a algun viandante comos se salia de la ciudad y tal vez aquel señor enjuto no tenia su mejor dia, pero me maltrato verbalmente. Ademas, el dia estaba gris y todo pareceia muy triste. Hoy, sin embargo, la ciudad esta radiante, bien señalizada y con amplias avenidas. Todo muy limpio y organizado, nada que ver con mi recuerdo de los noventa. Llegar hasta aquí y no parar en los alrededores del Gugenhein, o como se escriba, seria un pecado. Mi objetivo es llegar hasta la Fuenterrabia de toda la vida, que ahora se llama Hondarribia por esto de poner los nombres en el dialecto local. Son las cinco de la tarde y creo que voy bien de tiempo. Localizo gracias al GPS rapidamente el monumental museo y consigo hacerme una fotos que me hacen unas señoras muy pijas con mi oronda figura alegrando la fachada del edificio. Debo decir que mi aspecto motero no es como para que me inviten a un coctel real, y las señoras incialmente se han mostrado un poco desconfiadas a la hora de hacerme las fotos, desconfianza que a desaparecido rapidamente cuando he tirado del gracejo extremeño para enseñarles a utilizar mi nikon.

Al salir de Bilbao he visto unas señales que indicaban el camino para Gernika y me he desviado un poquito para conocer la historica ciudad. En unos 20 minutos estaba entrando en la villa, espectante por el hecho de poder estar cerca de su famoso arbol. Aquí el gps ha hecho de las suyas y me ha tenido un ratito dando vueltas por el casco antiguo. Tres veces tres he pasado por la sede de los batasunos, o como quiera que se llamen ahora gracias al juez Garzon. He sentido temor cuando he podido comprobar que los jovenes con pinta de punkies que estaban sentandos en el velador de la sede social tomando unas cervezas se percatasen que en 5 minutos era la tercera vez que pasaba. Juro que me hubiese gustado bajarme de la moto y charlar un rato con ellos. No sere yo quien haga apologia del terrorismo desde estas lineas, nada mas lejos de mi realidad, pero siento verdadero interes por conocer de primera mano los motivos que ellos tienen para justificar la existencia de ETA despues de 30 años de democracia. Como era previsible, ni me he atrevido a mirarlos, y menos cuando estaban parapetados detras de una gran pancarta que reivindicaba el clasico lema de los presos y euskadi. Cuando uno es joven se cree que puede cambiar el mundo. Va a manifestaciones, reivindica las causas mas peregrinas y se mueve en una realidad paralela donde lo que importa es criticar y machacar al poder establecido. Yo tambien fui joven, y rojo para mas inri, con lo cual conozco de muy buena mano lo divertido que puede resultar el estar en el filo de la navaja. Ahora sigo siendo rojo, igual mas que antes, pero cambie mi Derbi Variant del mundial del 82 por la Bmw que llevo entre mis piernas, y ya no pretendo cambiar el mundo, o al menos, no pretendo cambiarlo todo de golpe. En fin, que depues de un par de vueltas mas he llegado a la sede del Arbol de Guernika. Ja!, me rio yo de las campañas de marketin institucional. Del famoso arbol solo queda un trocio seco y muerto al que lo han rodeado con un palacete de columnas. Hace años plantaron otro arbol y este si esta sanote y hermoso. Vamos, que lo del arbol centenario o milenario no es mas que un timo para mantener las costrumbres y viejas tradiciones. Todo esto me lo ha contado entre lineas uno de los ertxainas que estan al cuidado del monumento, un señor muy agradable y eficaz que me ha causado muy buena impresion.

Dejo atrás Guernika y como era de esperar no puedo evitar pensar en el criminal acto de guerra contra la poblacion civil que llevo acabo la condor alemana. Si en este pais, en España digo, hubiese existido diginidad durante el siglo XX, muchos de los responsables de aquella salvajada hubiesen tenido que dormir indefinidamente a la sombra y construyendo un mausoleo con sus propias manitas a todas las victimas del fatidico golpe de estado del 36. Pero como se suele decir, agua pasada no mueve molino.

De Guernika me he dirigido hacia la costa. Vaya vaya lo que me tenia preparado el camino. Carreteras escondidas entre bosques, cuestas con desniveles imposibles, caserios magicos, y al final, siempre, el mar y sus multiples acantilados. Nunca vi nada tan hermoso durante tantos kilometros. Solo por este trozito de viaje que dista entre el Cabo de Ogoño y la Playa de la Concha de SanSebastian merece la pena todo el esfuerzo realizado. Las mas hermosas playas, cuidadas con absoluto esmero, donde las olas bravas del Atlantico penetran casi libidinosamente en las blancas arenas, se mezclan con pueblos cuidados y bosques bordeados por acantilados infinitos. Y como recordatorio constante del problema vasco, cientos, miles de banderitas reivindicativas de los actos de los gundaris pueblan balcones y fachadas. Estas cosas no salen en television. La impresion que me llevo es que el problema del terrorismo no es solo cosa de unos descerebrados con pistolas y bombas. Igual esos mercenarios solo son la punta violenta del iceberg, y por debajo existe un sentimiento independentista centenario. En ningun momento me he sentido en España, y eso es lo realmente preocupante, esta sociedad vasca de hoy en dia no comparte ni las costumbres, ni las infraestructuras, ni siquiera el idioma con el resto de los españoles. No creo que haya vuelta atrás, ellos solo se sienten vascos, y tres buenos cojones les importa lo que se diga o haga en Madrid, dentro de su territorio mandan ellos, y como luego os relatare, el problema vasco no es el terrorismo, el verdero problema es la fractura definitiva entre las clases acomodadas y las clases proletarias. Solo es un problema economico, y el terrorismo de ETA no es mas que una cortina de humo utilizado por el nacionalismo y la oligarquia para presionar militarmente al poder central hispano. Ya, ya se que esto se aleja del tema del viaje, solo pretendo trasladarte mis sensaciones durante el trayecto, y esta claro que en este PaisVasco el tema politico impregna absolutamente todo. Y ya que me he lanzado, ahora voy a reivindicar la solidaridad que debe de tener el pueblo vasco con el andaluz, el extremeño, el castellano y todos aquellos que con su esfuerzo ha conseguido que llegase el dinero necesario para construir estas formidables carreteras e infraestructuras. Si yo viviese en una territorio que tuviese todo lo que se puede ver aquí, nos va a joder, claro que estaria loco por independizarme. Esto es como si unos padres ayudan a uno de sus hijos y le regalan un piso en el madrileño barrio de Salamanta y al otro de sus churumbeles le alquilan un pisito en medio del pozo del tio Raimundo, que en paz descanse. ¿Se acordaria el pijo de su hermano? Pues no, claro que no, es la condicion humana…

Por fin llego a Donosti. Parece una ciudad salida de un pelicula con los exteriores rodados en centroeuropa. Edificios preciosos salpican sus calles y avenidas. Si yo viviese aquí tambien me gustaria que la gente viese como tengo decorada mi casa, por eso es costumbre mostar impudicamente los interiores de las casas sin poner cortinas delante de las grandes cristaleras. La playa de la Concha es grande y amplia, aunque me entero de que las ultimas tormentas se han llevado gran parte de la arena. Hay mucha gente paseando por los alrededores. Llama poderosamente la atencion los palacetes enraizados en los montes que contornean la playa. Que sitio mas hermoso para vivir viendo salir el Sol dia si y dia tambien. Se me hace tarde y decido dejar SanSebastian con el agrio regusto del que sabe que deberia pasar mas tiempo en un lugar.

Cojo una de las autovias que rodean la capital guipuzcoana y me dirijo hacia Fuenterrabia. Se que hay un camping cerca del faro con muy buenas vistas, asi que le indico al gps que me lleve hasta mi lugar de descanso. Ya esta anocheciendo y me entran las prisas. En algun momento me despisto de carretera y me veo buscando el otro camping, el Jaizkibel. Despues de subir el famoso monte, curvas, curvas, curvas, mas curvas, compuebo que el cabron del gps esta equivocado, y que alli arriba no hay nada, absolutamente nada. Como no hay bien que por mal no venga, puedo deleitarme con unas vista absolutamente espectaculares del Golfo de Vizcaya. Hay un par de gigantescos barcos mercantes resguardados en la bahia, pero desde aquí arriba su tamaño se ve ridiculo ante la magnanimidad del oceano. Al bajar el monte, ya totalmente anochecido y con cierto nerviosismo, descubro que el campiz Jaizkibel esta justo en la entrada de la carretera donde comienza el monte. Al bajarme de la moto las fuerzas me flaquean y me doy cuenta de que me acabo de meter otra paliza motera de ordago. En la recepcion del camping una amable señora me informa de que no tiene plazas, pero que va a ver si hay algun hueco por algun sitio. Le cuento lo del gps y me dice que les pasa mucho, que estan cansados de contactar con la empresa de los mapas y que no obtienen respuesta. Lo peor son los coches con caravana, que se las ven y desean para subir arriba del monte para luego tener que bajar absurdamente, me cuenta. La acompaño y preocupado compuebo que todo esta completo. Al final encontramos un hueco debajo de un tendedero junto a unas tiendas de unos italianos. Coloco la quechua y me relajo un poco. Ha sido un dia duro. Noto como un denso sudor llena mi frente, creo que el cuerpo se esta rebelando. Decido bajar al bar del camping y tomar algun bocadillo. No he comido en todo el dia y el hambre aprieta y ahoga. Dos chicas cubanas de muy buen ver regentan el garito. Pido una cerveza y unos minutos despues un pincho de tortilla. Me dicen que no, que la cocina ya esta cerrada. Mi ira crece a marchas forzadas y estoy muy tentando de pedir la hoja de reclamaciones, mas aun cuando compuebo que unos chicos que han llegado despues que yo estan pidiendo para cenar. Por si fuera poco, se ponen a discutir entre ellas por que un señor catalan acaba de echar una moneda en un cochecito de niño y la maquina se ha tragado el euro sin darle el viajecito pactado. Una de las morenas, la que mas mala leche estila, llega a decir que “tenia que ser catalan”, como si el señor fuese el culpable de que la maquina estuviese estropeada. Me cago en Fidel y en su mania de dejar salir de la isla a este tipo de gentuza. Tomo nota.

No me apetece volver a por la moto y decido salir del camping para buscar otro lugar donde picar algo. Son las diez de la noche y seguro que encuentro un bar o restaurante. Despues de 25 minutos andando consigo llegar al puerto deportivo donde lo unico que hay abierto es un restaurante italiano. Pido una pizza aderezada con una cerveza. Junto a mi, un niño gilipoyas se dedica a tirar una pelotita al aire que acaba cayendo sobre la mesa de mis vecinos. Debe de repetirse la escena dos veces para que la madre de la repugnante criatura se levante muy molesta para suplicarle a su muy mal educado vastago que pida perdon a los molestos comensales. Ella, elegantisima, como salida de un desfile de Armani. Y es entonces cuando me doy cuenta de las diferencias abismales que existen entre esa señora y los chicos abertchales que vi en Gernika. Llego a la conclusion que comentaba antes, el problema armado solo es la cortina de humo para que no se tenga que afrontar realmente la fractura social irreparable existente. Es una lucha de clases como no he visto en ningun sitio, la burguesia contra el proletariado, la oligarquia contra los revolucionarios. Esa lucha que durante el XX provoco guerras y revoluciones- Este es el verdadero problema, bajo mi humilde entender, del pueblo vasco del siglo XXI.

Cuando acabo de cenar, 12 €uros, que no es mucho ni poco, vuelvo a hacer el camino que me lleva al camping. Otros 20 minutos donde mis muslitos de pollo escocidos no dejan de recordarme que tenia que haber cogido la moto.

Al pasar junto al grupito de chicos italianos que aun esta cenando en el lupanar de las cubanas me apiado de ellos pensando en la brutal clavada economica que les van a meter las salerosas caribeñas. Curioso, yo he tenido que andar un par de kilometros para encontrar un italiano donde poder comer algo, y ellos se han metido varios miles de kilometros para ponerse puas de comida pseudoiberica cocinadas seguramente con el mayor desde por las hijas de Fidel. Esto debe de ser cosa de la globalizacion.

Antes de cerrar el dia, echo una meadita en el limpio water del camping y me apunto para mañana hacer artes mayores antes de salir. Me meto en la tienda, y el zumbido machacon del “te has pasado, vaya paliza” es lo ultimo que recuerdo.

Category: Intimo, Motos, Sociedad, Viajes  | Tags: , , ,  | 7 Comentarios
Martes, Enero 13th, 2009 | Author: admin

Santander, 11 de Agosto

Hace frío. Rondan las 8′30 de la mañana. He pasado una noche difícil, con constante frío en los pierreletes. Dormir he dormido ligeramente, con miedo a caerme del camastro y sin poder coger la posición buena. Esto promete ser mas difícil de lo que parecía. Y otra vez esa maldita musiquilla rondan-dome la neurona: “Ay Manolete, ay manolete, si no sabes torear pa que te metes”. Pero aquí estoy, hecho un torito dolorido esperando para poderme dar otra paliza de 500 o 600 km sobre la moto.

Los campings por la mañana temprano son un territorio curioso. Ves a gente en lento peregrinar dirigirse a los aseos, todos muy dignos, cuando sabemos que van a sentar sus blancos culetes en las redondas formas del sueño del señor Roca. Luego están los vasos de tragos largos amontonados en una mesa, esos vasos que alargaron la velada del grupo de amigos ruidosos hasta que al final desaparecieron tragados por sus tiendas cerca de las tres de la madrugada. Y en este camping en concreto se puede disfrutar de una medio amanecer precioso, con la luz limpia tiñendo la bruma que envuelve a Riaño en el fondo de la ondanada. ¿Dije que este es un lugar precioso? Me quede corto.

El cerdito vietnamita sigue olisqueando cada rincón de su privado jardín. La gente lo mira con expresión curiosa y cómplice. Parece un dibujo animado sacado de una tira cómica de los años 60 cuando Walt Disney nos hacia disfrutar con la perfecta conexión de la musica clásica y el curioso andar de sus criaturas paseando por el bosque.

Pago al simpático director del camping y me acomodo en el mullido asiento de mi R1200R. “Vámonos, preciosa, nos esperan nuevas aventuras”.

Los primeros kilómetros circundan la cola del pantano. Camionetas de reparto y vehículos de turistas madrugadores son las únicas compañías esporádicas. Vuelvo a pensar lo duro que debe de ser este paisaje en los meses mas crueles del invierno. De pronto comienza a cambiar el paisaje y sin darme cuenta llego al puerto del Pontón, ahora si que empieza lo bueno. Durante unos apasionantes kilómetros sigo la tortuosa senda del río Sella encajonado entre las altísimas paredes del desfiladero de los Beyos, una de las zonas mas impresionantes por las que he pasado en mi vida. Carretera estrechisima que no deja lugar a las distracciones y cambios constantes de marchas, segundas y terceras, no mas. Acabo de entrar en el parque nacional de los Picos de Europa y aquí todo es sagrado. Sobre un gran puente se aposta un hotel de montaña coronado por la omnipresente bandera asturiana. Me decido a parar a desayunar y recuperarme de la impresión que me ha producido lo que acabo de disfrutar. Me resulta extraño el trato que me da la camarera, seca y cortante, casi molesta por tenerme que atender. Y mas extrañado acabo cuando por dos rebanadas de panbimbo y un café me cobra 3′40 €uros. Que lejos esta mi Chicago donde por 1′60 me trinco de cuando en cuando un gran descafeinado aderezado con un mollete generoso de paté. En fin, que no voy a dejar que unos estafadores que amarguen el día, pero tomo nota para ponerlo en el diario de abordo. Al montarme en la moto percibo que algo me falta. El pañuelo motero que me regalo Victoria SanBlas ha desaparecido de mi cuello. Se me ha debido caer dentro del bar. Nadie lo ha visto. Cuando voy a darlo por perdido y después de maldecir al grupo de excursionistas que han estado a mi lado desayunando y que sospecho que lo han trincado, observo una sobra oscura sobre el pretil del puente. Soy un mal pensado, y un desastre olvidadizo. Me vuelvo a colocar todito en su sitio y emprendo la marcha hasta Cangas de Onis.

Al llegar a Cangas cojo dirección a Cabrales. Debo de poner gasolina lo antes posible, nunca se sabe. Esta zona tiene la carretera mas generosa y los paisajes son mucho mas abiertos, aunque igual de bellos que los ya recorridos. La velocidad es considerablemente mayor y el trafico turístico se ha incrementado notablemente. Pronto estoy en Las Arenas y la curiosidad me hace tomar el desvío señalizado que lleva al Naranco de Bulnes. Después de unos 10 kilómetros llego al final del camino. Unos guardias del parque natural cortan la carretera y no nos dejan seguir sobre ruedas. Yo aun no estoy por la labor de darle gusto a los pies. Me doy la vuelta y empiezo a rezar como lo hace un agnóstico para que la gasolina me permita llegar a la próxima estación de servicio. Nunca aprenderé, es cierto aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Si yo supiera lo que me espera …

Después de repostar milagrosamente, consigo llegar hasta Panes donde el paisaje empieza a cambiar. El cuerpo me pide mar y me encamino hacia San Vicente de la Barquera, famoso pueblo donde se forman unos atascos impresionantes en los días álgidos del Agosto y donde empezó a cantar ese fenómeno innecesario llamado DavidBustamente. Apostado en un recodo de la antigua carretera hago un pis y contemplo las olas en la lejanía romper contra la arena de la playa. El mar se adentra en la tierra y los barcos pesqueros duermen el sueño del olvido pudriéndose en las margenes de la ría. Aprovecho para llamar telefónicamente a las Isabeles y les cuento que estoy enfrente del gran azul. Ellas se estan beneficiandose un plato de coquinas en la playa de Huelva. Norte y Sur.

Me adentro unos kilómetros mas y consigo llegar a la carretera que bordea la costa. No me gusta esta zona. Las dos playas que visito están masificadas, llenas de coches y me resulta muy complicado encontrar un cachito de arena donde poder dejar la moto. Malditos catetos de playa!

En Santillana del Mar veo unos carteles que indican como llegar hasta su famoso Zoológico. He escuchado miles de veces a su director y almamater hablar hasta el mas profundo de los aburrimientos de los miles de animalitos que tienen alojados. Me parece un tipo simpático que nos da la tabarra parapetado tras su micrófono de Radio5 todonoticias. Me gustaría encontramelo y decirle que creo que debería cambiar su discurso monótono por el bien de la humanidad.

Como ya he reseñado esta zona no me ha gustado, y la gota que ha colmado el vaso ha sido Santander, ciudad donde el GPS se ha perdido con una pericia solo propia del que escribe estas letras. Después de una hora de dar vueltas, y vueltas, y vueltas, por fin he conseguido llegar a un McDonals y dar buena cuenta de un suculento menú compuesto por una súper hamburguesa con sus patatitas y un tercio de cerveza. Creo que no debo de tener muy buen aspecto, unas chicas pijolonas no han dejado de mirarme y reírse descaradamente mientras que yo me llenaba los mofletes de pan con carne. Lo mejor de todo es que las muy cenutrias se pensaban que no les quitaba ojo a ellas, cuando la realidad era muy diferente, al estar estas mozas seniles en medio de la trayectoria que me separa de mi querida negrita de 109 caballos. He dejado la tienda y demás bártulos atados sobre el asiento del acompañante, debo de acostumbrarme a confiar en la buena fe de la gente. Ni que decir tiene que estoy deseando acabarme la fastfod para volver a cabalgar.

Aun me queda toda la tarde por delante, y unos cientos de kilómetros para llegar a Fuenterrabia.

Category: Intimo, Motos, Viajes  | Tags: , , ,  | 4 Comentarios