Viernes, Julio 03rd, 2009 | Author: admin

Llueve. Una sensacion desconcertante me recorre la cabeza. La situacion es confusa, a mas de 1000 kilometros de casa, dentro de una tienda, con la moto aparcada a escasos metros, y con el cuerpo deseando salir a hacer kilometros. Pero llueve. He permanecido 15 minutos esperando que acabase de caer agua, revisando el mapa con la planificacion del dia, y haciendome ilusiones cada vez que los goterones sonaban menos ruidosos al chocar contra la tela de la tienda de campaña para comprobar unos segundos despues que es el aire el que motivaba los cambios ritmicos en la musiquilla acuosa. Ademas, tengo ganas de visitar el cuarto de baño. Yo no se si sera que vamos para viejos, pero cuanto mas años acumulas mas fluido es el transito instestinal, hasta que llegas a la vejez profunda donde ya no comes, no cagas, no meas, no vives. Cuando eres chico puedes pasar dias, y dias, y mas dias, y no te acuerdas del tronete para casi nada. Recuerdo un campamento en gredos cuando rondaba los 10 añitos. Me estuve aguantando ocho largos dias para no visitar aquel antro apestoso a modo de cuarto de baño que llamabamos con generosidad “letrina” y que apestaba a 500 metros a Zotal del bueno. Ocho larguisimos dias ventoseando y pidiendole a Dios, por que en aquella epoca todavia estaba lobotomizado, que me permitiese espeler todo en forma de gas. Que ignorantes somos de chicos, y cuanto lo hechamos de menos cuando crecemos.

Volviendo al tema, pues nada, que la operación donroca resulto un éxito, y despues de asearme precariamente he salido de la zona humeda del camping para comprobar … que sigue lloviendo, y mas fuerte que antes. Bien, no he llegado hasta aquí para quedarme dentro de mi minuscula tienda viendo como pasan las horas por cuatro, o cuatro mil, gotas de agua. He vuelto a mi pabellon, me he introducido en el traje de agua garibaldi lo cual ha provocado que los botones del pantalon hayan estallado incontables veces, y como he podido he desarmado el camastro y la tienda para guardarlo todo en su funda, que ya se secara despues…

A la hora de pagar en la taquilla le he dejado caer a la señora que me ha atendido el trato vejatoria de las salerosas cubanas, pero ha caido en caso roto. Tambien le he comentado el ruido absulutamente demencial que han estado toda toda todita la noche haciendo lo coches que a modo de carreras ilegales subian y bajaban el monte Jaitkibel. Tambien he pinchado en hueso. Vamos, que no ha sido un prodigio de simpatia la buena señora.

Ni que decir tiene que sigue lloviendo, y mas fuertes. Me he incorporado a una via rapida a modo de autovia llenita de camiones y coches, y sin darme cuenta he llegado a la carretera que hace frontera entre españa y francia, la famosa e historica frontera de Hendaya. De momento la Bruni debe de esperar, decido seguir en España, coño, que es España. Cojo la N121A direccion a Vera de Bidasoa. En una de las rotondas he sido testigo directo de una ostion cojonudo por parte de un chaval que con una derbi, del 82 con el naranjito pintado en el chasis, de las que se utilizan para el reparto de piezas y similares, ha intentado emular al legendario Champi Herreros, ultimo campeon mundial de 50 cc, y despues de coger la rotonda a mas velocidad de la debida, y con el firme tremendamente humedo, el tren delantero de su ciclomotor le ha jugado una mala pasada y ha acabado pegandose un lechazo formidable. Suerte ha tenido de no acabar debajo de algun camion. Algunos conductores le han ayudado a incorporarse y el muy tonto lo unico que le importaba es que el manillar estaba ligeramente desviado 150 grados de su eje. Tendriais que verle la cara, llenita de vergüenza y demostrando a todas luces que nunca sera premio nobel de nada.

El caminito hasta entrar en Navarra cerca de Vera de Bidasoa se las trae. Obras, obras, mas obras, y mucho barro en la carretera, y lluvia fuerte, y algunos tramos rapidos, y cortes en el trafico para que las maquinas trabajen, y como sigue lloviendo!

Luego, camino de Oteitza la carretera va mejorando considerablemente, y con el aire y la ausencia de lluvia da tiempo a que se sequen los guantes y el garibaldi. Llego a Irurita y de nuevo giro hacia el norte para llegar la pueblo fronterizo de Urdazubi. Entrar en Francia sin saber nada de frances, bueno, casi nada, el “fez la mour” o como se diga, que al cambio quiere decir “hechemos un kiki rapidito”, no creo que me sirva mucho en caso de que tenga algun percance motuno. Pues eso, que en poco menos de dos minutos estoy en Dancharia, que a mi me suena como aquel famoso politico vasco de los 90 que prometia acabar con todos los problemas vascuences, y que al final acabo tragado por los Gal y la corrupcion de los fondos reservados. A pocos kilometros se encuentra Ainhoa, que tiene fama de ser uno delos pueblos franceses mas hermosos por su cuidadisima arquitectura tipica. Ciertamente es pintoresco, pero tampoco merece la pena meterse cientos de kilometros para visitarlo, si estas cerca, date un paseito y callejeas un poco. Ha vuelto a empezar a llover, y con mas mala leche que antes, los guantes creo que los tengo empapados por dentro, la puñetera miseria nos lleva a situaciones claramente eludibles. Sigo hasta Espelette por una carretera absolutamente tercermundista. Tantos años con el rollo de las carreteras francesas y la cruda realidad ha acabado con el mito en pocos kilometros. Ademas, las señales deben de estar puestas para la mentalidad francesa, por que no hay quien se aclare.

Al llegar al pueblo de Espinete, y comprobar que hoy estan de fiestas con las calles atiborradas de autobuses y guiris francese deambulando por sus parques, decido aparcar la moto y buscar refugio bajo un tenderete que esta en la esplanada de una especie de castillo, o chateau, de los que aparecen en las pelis de dartacan-dartagnan. Al quitarme los guantes compruebo que tengo por dedos garbanzos larguiluchos puestos en remojo. La foto es bastante explicita. Me rodea gente rara que se abren latas de atun y esparcen el contenido por bollos de pan, con el aceite y todo. Solo de verlos en plena operación me dan ardores, que si los juntamos con el hambre asesina que arrastro, se convierte en un “ni contigo ni sin ti”. Tengo que buscar una tienda donde poder pedir una bagette por que no creo que me entiendan si les pido un mollete lleno de cachuela regado con un buen churrete. ¿Sera esto añoranza de la madre patria?

Despues de recuperar un poco el animo, y guardar los guantes llenitos de agua en una bolsa para que no me inunden el topcase, me dirijo hacia St-Ettiene de Baigorri siguiendo la ruta del queso. En los mapas la carretera viene en rojo, igual es por lo estrechita e incomoda que es. Eso si, a cada pocos metros te encuentras con un caserio que vende pate y quesos tradicionales. Me entran ganas de comprar ambas viandas, pero vuelvo a recordar el pequeño problema comunicativo que tengo con los bisnietos de Napoleon, y ademas, ¿como voy a transportar durante miles de kilometros unos productos tan perecederos para que cuando llegue a casa esten descompuestos o llenos de gusanos?

Al irme acercando de nuevo a la frontera descubro un apasionante paisaje humano de Vascos de pura cepa. Al fin y al cabo estoy recorriendo el pais vasco-frances mas profundo. Señores con boinas enroscadas, furgonetas prehistoricas a la velocidad de un paso sevillano un jueves santo por en medio del estrechisimas calzadas, unidos con paisajes bucolicos de valles verdes con la lluvia otorgando un halo magico a los caserios desperdigados por todo el trayecto. O sea, todo muy vasco-vasco, como debe de ser, apegados a las tradiciones y modos de vida de sus antepasados mas remotos. Al acercarme a la frontera la carretera se empina, hay que subir un puerto con unas condiciones malisimas, curvas de 20 km/h, trazo pesimo, ausente señalizacion, y ademas, agua y mas agua con un sabor salado como nunca habia degustado. Estoy a 15 o 20 kilometros en linea recta de la costa, y el agua que cae viene directa de las nubes que se han formado en el Golfo de Vizcaya. Cuanto mas subo, mas salada tengo la cara, por que como he tenido que abrir el casco al no ver nada tras la visera, mi cara actua de verdadero rompehielos en la cortina de lluvia que no cesa.

Al entrar en España, ole ole, la carretera mejora considerablemente, y despues de pasar el Collado Urquiaga, la lluvia cesa definitavamente por hoy. Sigo la N138 hasta el cruce con N135 donde empiezo a ver la viera tipica de camino jacobino. Como diria el Zampabollos, estoy obsesionado con hacer el camino de santiago pero en direccion contraria para romper con la tradiccion. ¿Os he hablado del año que en carnavales cruce la peninsula con mi antigua honda 600 cbf hornet para darle un abrozote a a la estatua del santo? Igual otro dia …

Bueno, pues siguiendo la carretera llego a Roncesvalles, que es un sitio con 4 pabellones y poca cosa mas. Toda la vida oyendo hablar de la Cancion de Roldan y del famoso Roncesvalles y llegas y te das cuenta de que solo es otro invento del marketing viral del ministerio de turismo del caudillo para que la gente visite sitios que no tienen N-A-D-A de interes. Ya, ya se que me van a llegar las ostias por todos lados por menospreciar tan historico sitio, peeeero, cada uno que opine lo que quiera sin faltar a los demas.

Y ya no puedo mas, me muero de hambre, tengo una pajara en todo lo alto, asi que me meto en el unico bar que encuentro en este destartalado punto patrio y me pido la carta de raciones. Me dicen que a las cinco de la tarde no tienen cocina, y no lo entiendo, si aquí viene gente todo el santo dia, ¿por que no tienen cocina todo el santo dia? Resignado me conformo con lo unico que me ofrecen, un misero bocadillo de jamon blanco de paquete de plastico en un minusculo bollito de pan. Y una sin alcohol para calmar la sed, que no me fio que si me pido una con mucho alcohol me conforme con una sola unidad, y aun quedan kilometros y picoletos sedientos de mis puntos y ahorrillos.

Vuelvo a la moto, ya la echaba de menos, y deshago el camino hasta coger el cruce que me lleva hasta Garralda. La carretera ha mejorado considerablemente respecto a los territorios galos, nada que ver. Despues de un rato conduciendo por una calzada que cruza varios rios, llego hasta Isaba, y atravieso el valle del Roncal para llegar a la poblacion que da nombre a tan hermoso lugar. De aquí, rumbo a Anso y a Hecho. El paisaje ha cambiado en pocos kilometros abruptamente, los verdes prados se han convertido en llanuras pedregosas. En uno de los cruces veo una señal que indica el desvio hasta Fago, donde hace escasos años el alcalde fue pasado a cuchillo por una revuelta popular de la que solo salio preso un vecino. Gente dura, curtida por las inclemencias meteorologicas y las condiciones socioeconomicas. Curiosamente, ahora el cielo esta totalmente despejado y hace un calor de cuidado.

En Puente la Reina de Jaca, que a mi me sabe como a natillas con galletas, me incorporo a la A-21 que me lleva hasta Jaca cruzando una llanura rodeada de altos picos. Al llegar a la antigua capital del reino de Aragon, y casi sin darme cuenta, me meto en medio de la ciudad y me acuerdo de la letra de la cancion de Franco Battiato “Otra vida” donde contaba el siciliano “me enerban los semaforos y los stop, se busca otra vida…”. Pues eso, que despues de tantos y tantos kilometros en libertad me asfisian los semaforos y los atascos de un caluroso dia de Agosto en medio de Jaca. Como estoy realmente cansado, y despues de callejear un ratito intentando encontrar la salida, me dejo guiar por el maldito gps que me dirige hacia una carreterita de salida que en pocos minutos me ha metido en medio de campos de labranza, en medio de ninguna parte. Este cacharro cuando se lia tiene un arte especial para sacarme de mis casillas. Vuelvo a recorrer el camino inverso y por fin consigo enganchar la A-23 que enlanzadose con la N260 me lleva hasta Biescas. ¿Quien no se acuerda del camping de Biescas? Unos mas que otros, y por motivos diversos … Empiezo a preocuparme por que son las ocho y media, debo de encontrar un camping lo antes posible para pasar la noche. Al fondo, la imagen brutal de las primeras estribaciones del parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Antes de llegar a Gavin tomo un desvio y descubro un camping con muy buen aspecto. Es de primerisima categoria, y debo de indicaros que es el mejor camping donde he estado: limpio, ordenado, en un entorno envidiable, en fin, el camping que deberia ser modelo para tantos y tantos cachos de campo sucios y repugnantes que pueblan la geografia nacional. El coste noche, tienda mas moto mas ogro gordo, no supera los 17 €uros. Despues de buscar la parcela que me han adjudicado, una grande que siempre tiene reservada para motoristas, monto la tienda y organizo los bartulos. Otro dia cansado, pero cada vez que esta gustando mas la experiencia.

Acabo el dia escribiendo en mi libretita todos los acontecimientos que han sucedido en esta jornada, para que no se olvide nada cuando lo ponga en el blog. Antes de cerrar la tienda compruebo que han llegado tres motos gordas alemanas conducidas por dos teutonas rubias y de buen ver, y por un esmirilado que las acompaña. !Cuanto de ventaja nos llevan los alemanes en igualdad sexual¡ Los tres se meten en la macro tienda comun, y yo me voy a la mia, pequeñita y austera, con la imaginacion calenturrienta acerca de mis vecinos del norte. Estoy tan cansado …

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Sábado, Junio 20th, 2009 | Author: admin

Ire contando poquito a poco. Mi htc dream me satisface completamente. Este post esta escrito desde el nuevo juguetito, de momento muy satisfecho.

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Sábado, Febrero 28th, 2009 | Author: admin

Os deje pendiente de mis andaduras hace ya cosa de un mes. Como le dije a una de mis fieles seguidoras, hasta que no barrunto y digiero lo que vivi en aquella semana de pasion no lo pongo negro sobre blanco. Hoy, que es visperas de las elecciones vascas que espero que traigan el equilibrio a la fuerza, me decido a hablar de mis andanzas por esas tierras perdidas de Dios. Perdidas por que muy pocos las conocen, no nos atravemos a encontrarnos paseando por las calles de sus hermosisimas ciudades y vernos metidos en medio de un acto violento. No nos atrevemos a que vean nuestros vehiculos con matriculas foraneas y que algun desalmado pueda hacer una barrabasada por el mero hecho de no compartir RH+. No nos atrevemos a pasar junto a los amigos de los del tiro en la nuca y parar a preguntarles si creen que deberiamos sentarnos, tomar unas cervezas y unos pinchos para pasar a hablar de cosas que realmente nos interesa.

Paso a detallaros.

Hondarribia, 11 de Agosto

Deje atrás Santander sin ninguna pena. Vaya sitio feo, aunque creo que me estoy repitiendo. Y lo siento mucho por que el cantabro presidente me parece un tio feten y que defiende los intereses de sus conciudadanos con honestidad y profesionalidad. Pero que se le va a hacer. Igual si me invita un dia a anchoitas y a un paseo como hizo con AndreuBuenafuete y su RatPak, pues igual incluso cambio de opinion, pero …

He llegado a Bilbao despues de seguir la carretera de la costa. Resulta muy aburrida porque el trafico es muy lento con tanto camion y tanto pueblecito abrazado al mar. Bilbao me ha sorprendido muy mucho. Recordaba mi anterior y primera visita a esta ciudad, despues de pasar unos dias en la lluviosa Asturias no aguantamos mas y cogimos el coche direccion a Tarragona a jartarnos de mejillones al vapor en el delta del ebro. Hicimos el viaje en una sola jornada, y cuando pasamos por Bilbao lo hice con miedo. Tuve que preguntar a algun viandante comos se salia de la ciudad y tal vez aquel señor enjuto no tenia su mejor dia, pero me maltrato verbalmente. Ademas, el dia estaba gris y todo pareceia muy triste. Hoy, sin embargo, la ciudad esta radiante, bien señalizada y con amplias avenidas. Todo muy limpio y organizado, nada que ver con mi recuerdo de los noventa. Llegar hasta aquí y no parar en los alrededores del Gugenhein, o como se escriba, seria un pecado. Mi objetivo es llegar hasta la Fuenterrabia de toda la vida, que ahora se llama Hondarribia por esto de poner los nombres en el dialecto local. Son las cinco de la tarde y creo que voy bien de tiempo. Localizo gracias al GPS rapidamente el monumental museo y consigo hacerme una fotos que me hacen unas señoras muy pijas con mi oronda figura alegrando la fachada del edificio. Debo decir que mi aspecto motero no es como para que me inviten a un coctel real, y las señoras incialmente se han mostrado un poco desconfiadas a la hora de hacerme las fotos, desconfianza que a desaparecido rapidamente cuando he tirado del gracejo extremeño para enseñarles a utilizar mi nikon.

Al salir de Bilbao he visto unas señales que indicaban el camino para Gernika y me he desviado un poquito para conocer la historica ciudad. En unos 20 minutos estaba entrando en la villa, espectante por el hecho de poder estar cerca de su famoso arbol. Aquí el gps ha hecho de las suyas y me ha tenido un ratito dando vueltas por el casco antiguo. Tres veces tres he pasado por la sede de los batasunos, o como quiera que se llamen ahora gracias al juez Garzon. He sentido temor cuando he podido comprobar que los jovenes con pinta de punkies que estaban sentandos en el velador de la sede social tomando unas cervezas se percatasen que en 5 minutos era la tercera vez que pasaba. Juro que me hubiese gustado bajarme de la moto y charlar un rato con ellos. No sere yo quien haga apologia del terrorismo desde estas lineas, nada mas lejos de mi realidad, pero siento verdadero interes por conocer de primera mano los motivos que ellos tienen para justificar la existencia de ETA despues de 30 años de democracia. Como era previsible, ni me he atrevido a mirarlos, y menos cuando estaban parapetados detras de una gran pancarta que reivindicaba el clasico lema de los presos y euskadi. Cuando uno es joven se cree que puede cambiar el mundo. Va a manifestaciones, reivindica las causas mas peregrinas y se mueve en una realidad paralela donde lo que importa es criticar y machacar al poder establecido. Yo tambien fui joven, y rojo para mas inri, con lo cual conozco de muy buena mano lo divertido que puede resultar el estar en el filo de la navaja. Ahora sigo siendo rojo, igual mas que antes, pero cambie mi Derbi Variant del mundial del 82 por la Bmw que llevo entre mis piernas, y ya no pretendo cambiar el mundo, o al menos, no pretendo cambiarlo todo de golpe. En fin, que depues de un par de vueltas mas he llegado a la sede del Arbol de Guernika. Ja!, me rio yo de las campañas de marketin institucional. Del famoso arbol solo queda un trocio seco y muerto al que lo han rodeado con un palacete de columnas. Hace años plantaron otro arbol y este si esta sanote y hermoso. Vamos, que lo del arbol centenario o milenario no es mas que un timo para mantener las costrumbres y viejas tradiciones. Todo esto me lo ha contado entre lineas uno de los ertxainas que estan al cuidado del monumento, un señor muy agradable y eficaz que me ha causado muy buena impresion.

Dejo atrás Guernika y como era de esperar no puedo evitar pensar en el criminal acto de guerra contra la poblacion civil que llevo acabo la condor alemana. Si en este pais, en España digo, hubiese existido diginidad durante el siglo XX, muchos de los responsables de aquella salvajada hubiesen tenido que dormir indefinidamente a la sombra y construyendo un mausoleo con sus propias manitas a todas las victimas del fatidico golpe de estado del 36. Pero como se suele decir, agua pasada no mueve molino.

De Guernika me he dirigido hacia la costa. Vaya vaya lo que me tenia preparado el camino. Carreteras escondidas entre bosques, cuestas con desniveles imposibles, caserios magicos, y al final, siempre, el mar y sus multiples acantilados. Nunca vi nada tan hermoso durante tantos kilometros. Solo por este trozito de viaje que dista entre el Cabo de Ogoño y la Playa de la Concha de SanSebastian merece la pena todo el esfuerzo realizado. Las mas hermosas playas, cuidadas con absoluto esmero, donde las olas bravas del Atlantico penetran casi libidinosamente en las blancas arenas, se mezclan con pueblos cuidados y bosques bordeados por acantilados infinitos. Y como recordatorio constante del problema vasco, cientos, miles de banderitas reivindicativas de los actos de los gundaris pueblan balcones y fachadas. Estas cosas no salen en television. La impresion que me llevo es que el problema del terrorismo no es solo cosa de unos descerebrados con pistolas y bombas. Igual esos mercenarios solo son la punta violenta del iceberg, y por debajo existe un sentimiento independentista centenario. En ningun momento me he sentido en España, y eso es lo realmente preocupante, esta sociedad vasca de hoy en dia no comparte ni las costumbres, ni las infraestructuras, ni siquiera el idioma con el resto de los españoles. No creo que haya vuelta atrás, ellos solo se sienten vascos, y tres buenos cojones les importa lo que se diga o haga en Madrid, dentro de su territorio mandan ellos, y como luego os relatare, el problema vasco no es el terrorismo, el verdero problema es la fractura definitiva entre las clases acomodadas y las clases proletarias. Solo es un problema economico, y el terrorismo de ETA no es mas que una cortina de humo utilizado por el nacionalismo y la oligarquia para presionar militarmente al poder central hispano. Ya, ya se que esto se aleja del tema del viaje, solo pretendo trasladarte mis sensaciones durante el trayecto, y esta claro que en este PaisVasco el tema politico impregna absolutamente todo. Y ya que me he lanzado, ahora voy a reivindicar la solidaridad que debe de tener el pueblo vasco con el andaluz, el extremeño, el castellano y todos aquellos que con su esfuerzo ha conseguido que llegase el dinero necesario para construir estas formidables carreteras e infraestructuras. Si yo viviese en una territorio que tuviese todo lo que se puede ver aquí, nos va a joder, claro que estaria loco por independizarme. Esto es como si unos padres ayudan a uno de sus hijos y le regalan un piso en el madrileño barrio de Salamanta y al otro de sus churumbeles le alquilan un pisito en medio del pozo del tio Raimundo, que en paz descanse. ¿Se acordaria el pijo de su hermano? Pues no, claro que no, es la condicion humana…

Por fin llego a Donosti. Parece una ciudad salida de un pelicula con los exteriores rodados en centroeuropa. Edificios preciosos salpican sus calles y avenidas. Si yo viviese aquí tambien me gustaria que la gente viese como tengo decorada mi casa, por eso es costumbre mostar impudicamente los interiores de las casas sin poner cortinas delante de las grandes cristaleras. La playa de la Concha es grande y amplia, aunque me entero de que las ultimas tormentas se han llevado gran parte de la arena. Hay mucha gente paseando por los alrededores. Llama poderosamente la atencion los palacetes enraizados en los montes que contornean la playa. Que sitio mas hermoso para vivir viendo salir el Sol dia si y dia tambien. Se me hace tarde y decido dejar SanSebastian con el agrio regusto del que sabe que deberia pasar mas tiempo en un lugar.

Cojo una de las autovias que rodean la capital guipuzcoana y me dirijo hacia Fuenterrabia. Se que hay un camping cerca del faro con muy buenas vistas, asi que le indico al gps que me lleve hasta mi lugar de descanso. Ya esta anocheciendo y me entran las prisas. En algun momento me despisto de carretera y me veo buscando el otro camping, el Jaizkibel. Despues de subir el famoso monte, curvas, curvas, curvas, mas curvas, compuebo que el cabron del gps esta equivocado, y que alli arriba no hay nada, absolutamente nada. Como no hay bien que por mal no venga, puedo deleitarme con unas vista absolutamente espectaculares del Golfo de Vizcaya. Hay un par de gigantescos barcos mercantes resguardados en la bahia, pero desde aquí arriba su tamaño se ve ridiculo ante la magnanimidad del oceano. Al bajar el monte, ya totalmente anochecido y con cierto nerviosismo, descubro que el campiz Jaizkibel esta justo en la entrada de la carretera donde comienza el monte. Al bajarme de la moto las fuerzas me flaquean y me doy cuenta de que me acabo de meter otra paliza motera de ordago. En la recepcion del camping una amable señora me informa de que no tiene plazas, pero que va a ver si hay algun hueco por algun sitio. Le cuento lo del gps y me dice que les pasa mucho, que estan cansados de contactar con la empresa de los mapas y que no obtienen respuesta. Lo peor son los coches con caravana, que se las ven y desean para subir arriba del monte para luego tener que bajar absurdamente, me cuenta. La acompaño y preocupado compuebo que todo esta completo. Al final encontramos un hueco debajo de un tendedero junto a unas tiendas de unos italianos. Coloco la quechua y me relajo un poco. Ha sido un dia duro. Noto como un denso sudor llena mi frente, creo que el cuerpo se esta rebelando. Decido bajar al bar del camping y tomar algun bocadillo. No he comido en todo el dia y el hambre aprieta y ahoga. Dos chicas cubanas de muy buen ver regentan el garito. Pido una cerveza y unos minutos despues un pincho de tortilla. Me dicen que no, que la cocina ya esta cerrada. Mi ira crece a marchas forzadas y estoy muy tentando de pedir la hoja de reclamaciones, mas aun cuando compuebo que unos chicos que han llegado despues que yo estan pidiendo para cenar. Por si fuera poco, se ponen a discutir entre ellas por que un señor catalan acaba de echar una moneda en un cochecito de niño y la maquina se ha tragado el euro sin darle el viajecito pactado. Una de las morenas, la que mas mala leche estila, llega a decir que “tenia que ser catalan”, como si el señor fuese el culpable de que la maquina estuviese estropeada. Me cago en Fidel y en su mania de dejar salir de la isla a este tipo de gentuza. Tomo nota.

No me apetece volver a por la moto y decido salir del camping para buscar otro lugar donde picar algo. Son las diez de la noche y seguro que encuentro un bar o restaurante. Despues de 25 minutos andando consigo llegar al puerto deportivo donde lo unico que hay abierto es un restaurante italiano. Pido una pizza aderezada con una cerveza. Junto a mi, un niño gilipoyas se dedica a tirar una pelotita al aire que acaba cayendo sobre la mesa de mis vecinos. Debe de repetirse la escena dos veces para que la madre de la repugnante criatura se levante muy molesta para suplicarle a su muy mal educado vastago que pida perdon a los molestos comensales. Ella, elegantisima, como salida de un desfile de Armani. Y es entonces cuando me doy cuenta de las diferencias abismales que existen entre esa señora y los chicos abertchales que vi en Gernika. Llego a la conclusion que comentaba antes, el problema armado solo es la cortina de humo para que no se tenga que afrontar realmente la fractura social irreparable existente. Es una lucha de clases como no he visto en ningun sitio, la burguesia contra el proletariado, la oligarquia contra los revolucionarios. Esa lucha que durante el XX provoco guerras y revoluciones- Este es el verdadero problema, bajo mi humilde entender, del pueblo vasco del siglo XXI.

Cuando acabo de cenar, 12 €uros, que no es mucho ni poco, vuelvo a hacer el camino que me lleva al camping. Otros 20 minutos donde mis muslitos de pollo escocidos no dejan de recordarme que tenia que haber cogido la moto.

Al pasar junto al grupito de chicos italianos que aun esta cenando en el lupanar de las cubanas me apiado de ellos pensando en la brutal clavada economica que les van a meter las salerosas caribeñas. Curioso, yo he tenido que andar un par de kilometros para encontrar un italiano donde poder comer algo, y ellos se han metido varios miles de kilometros para ponerse puas de comida pseudoiberica cocinadas seguramente con el mayor desde por las hijas de Fidel. Esto debe de ser cosa de la globalizacion.

Antes de cerrar el dia, echo una meadita en el limpio water del camping y me apunto para mañana hacer artes mayores antes de salir. Me meto en la tienda, y el zumbido machacon del “te has pasado, vaya paliza” es lo ultimo que recuerdo.

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Martes, Enero 13th, 2009 | Author: admin

Santander, 11 de Agosto

Hace frío. Rondan las 8′30 de la mañana. He pasado una noche difícil, con constante frío en los pierreletes. Dormir he dormido ligeramente, con miedo a caerme del camastro y sin poder coger la posición buena. Esto promete ser mas difícil de lo que parecía. Y otra vez esa maldita musiquilla rondan-dome la neurona: “Ay Manolete, ay manolete, si no sabes torear pa que te metes”. Pero aquí estoy, hecho un torito dolorido esperando para poderme dar otra paliza de 500 o 600 km sobre la moto.

Los campings por la mañana temprano son un territorio curioso. Ves a gente en lento peregrinar dirigirse a los aseos, todos muy dignos, cuando sabemos que van a sentar sus blancos culetes en las redondas formas del sueño del señor Roca. Luego están los vasos de tragos largos amontonados en una mesa, esos vasos que alargaron la velada del grupo de amigos ruidosos hasta que al final desaparecieron tragados por sus tiendas cerca de las tres de la madrugada. Y en este camping en concreto se puede disfrutar de una medio amanecer precioso, con la luz limpia tiñendo la bruma que envuelve a Riaño en el fondo de la ondanada. ¿Dije que este es un lugar precioso? Me quede corto.

El cerdito vietnamita sigue olisqueando cada rincón de su privado jardín. La gente lo mira con expresión curiosa y cómplice. Parece un dibujo animado sacado de una tira cómica de los años 60 cuando Walt Disney nos hacia disfrutar con la perfecta conexión de la musica clásica y el curioso andar de sus criaturas paseando por el bosque.

Pago al simpático director del camping y me acomodo en el mullido asiento de mi R1200R. “Vámonos, preciosa, nos esperan nuevas aventuras”.

Los primeros kilómetros circundan la cola del pantano. Camionetas de reparto y vehículos de turistas madrugadores son las únicas compañías esporádicas. Vuelvo a pensar lo duro que debe de ser este paisaje en los meses mas crueles del invierno. De pronto comienza a cambiar el paisaje y sin darme cuenta llego al puerto del Pontón, ahora si que empieza lo bueno. Durante unos apasionantes kilómetros sigo la tortuosa senda del río Sella encajonado entre las altísimas paredes del desfiladero de los Beyos, una de las zonas mas impresionantes por las que he pasado en mi vida. Carretera estrechisima que no deja lugar a las distracciones y cambios constantes de marchas, segundas y terceras, no mas. Acabo de entrar en el parque nacional de los Picos de Europa y aquí todo es sagrado. Sobre un gran puente se aposta un hotel de montaña coronado por la omnipresente bandera asturiana. Me decido a parar a desayunar y recuperarme de la impresión que me ha producido lo que acabo de disfrutar. Me resulta extraño el trato que me da la camarera, seca y cortante, casi molesta por tenerme que atender. Y mas extrañado acabo cuando por dos rebanadas de panbimbo y un café me cobra 3′40 €uros. Que lejos esta mi Chicago donde por 1′60 me trinco de cuando en cuando un gran descafeinado aderezado con un mollete generoso de paté. En fin, que no voy a dejar que unos estafadores que amarguen el día, pero tomo nota para ponerlo en el diario de abordo. Al montarme en la moto percibo que algo me falta. El pañuelo motero que me regalo Victoria SanBlas ha desaparecido de mi cuello. Se me ha debido caer dentro del bar. Nadie lo ha visto. Cuando voy a darlo por perdido y después de maldecir al grupo de excursionistas que han estado a mi lado desayunando y que sospecho que lo han trincado, observo una sobra oscura sobre el pretil del puente. Soy un mal pensado, y un desastre olvidadizo. Me vuelvo a colocar todito en su sitio y emprendo la marcha hasta Cangas de Onis.

Al llegar a Cangas cojo dirección a Cabrales. Debo de poner gasolina lo antes posible, nunca se sabe. Esta zona tiene la carretera mas generosa y los paisajes son mucho mas abiertos, aunque igual de bellos que los ya recorridos. La velocidad es considerablemente mayor y el trafico turístico se ha incrementado notablemente. Pronto estoy en Las Arenas y la curiosidad me hace tomar el desvío señalizado que lleva al Naranco de Bulnes. Después de unos 10 kilómetros llego al final del camino. Unos guardias del parque natural cortan la carretera y no nos dejan seguir sobre ruedas. Yo aun no estoy por la labor de darle gusto a los pies. Me doy la vuelta y empiezo a rezar como lo hace un agnóstico para que la gasolina me permita llegar a la próxima estación de servicio. Nunca aprenderé, es cierto aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Si yo supiera lo que me espera …

Después de repostar milagrosamente, consigo llegar hasta Panes donde el paisaje empieza a cambiar. El cuerpo me pide mar y me encamino hacia San Vicente de la Barquera, famoso pueblo donde se forman unos atascos impresionantes en los días álgidos del Agosto y donde empezó a cantar ese fenómeno innecesario llamado DavidBustamente. Apostado en un recodo de la antigua carretera hago un pis y contemplo las olas en la lejanía romper contra la arena de la playa. El mar se adentra en la tierra y los barcos pesqueros duermen el sueño del olvido pudriéndose en las margenes de la ría. Aprovecho para llamar telefónicamente a las Isabeles y les cuento que estoy enfrente del gran azul. Ellas se estan beneficiandose un plato de coquinas en la playa de Huelva. Norte y Sur.

Me adentro unos kilómetros mas y consigo llegar a la carretera que bordea la costa. No me gusta esta zona. Las dos playas que visito están masificadas, llenas de coches y me resulta muy complicado encontrar un cachito de arena donde poder dejar la moto. Malditos catetos de playa!

En Santillana del Mar veo unos carteles que indican como llegar hasta su famoso Zoológico. He escuchado miles de veces a su director y almamater hablar hasta el mas profundo de los aburrimientos de los miles de animalitos que tienen alojados. Me parece un tipo simpático que nos da la tabarra parapetado tras su micrófono de Radio5 todonoticias. Me gustaría encontramelo y decirle que creo que debería cambiar su discurso monótono por el bien de la humanidad.

Como ya he reseñado esta zona no me ha gustado, y la gota que ha colmado el vaso ha sido Santander, ciudad donde el GPS se ha perdido con una pericia solo propia del que escribe estas letras. Después de una hora de dar vueltas, y vueltas, y vueltas, por fin he conseguido llegar a un McDonals y dar buena cuenta de un suculento menú compuesto por una súper hamburguesa con sus patatitas y un tercio de cerveza. Creo que no debo de tener muy buen aspecto, unas chicas pijolonas no han dejado de mirarme y reírse descaradamente mientras que yo me llenaba los mofletes de pan con carne. Lo mejor de todo es que las muy cenutrias se pensaban que no les quitaba ojo a ellas, cuando la realidad era muy diferente, al estar estas mozas seniles en medio de la trayectoria que me separa de mi querida negrita de 109 caballos. He dejado la tienda y demás bártulos atados sobre el asiento del acompañante, debo de acostumbrarme a confiar en la buena fe de la gente. Ni que decir tiene que estoy deseando acabarme la fastfod para volver a cabalgar.

Aun me queda toda la tarde por delante, y unos cientos de kilómetros para llegar a Fuenterrabia.

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Sábado, Enero 10th, 2009 | Author: admin

Una querida amiga un dia me conto la impresiones que tuvo en su viaje de verano a Alemania. Recuerdo que le impresiono poderosamente Hamburgo, las magnificas autopistas y lo alejado que estaba el pueblo aleman de los esterotipos cinefilos. Por que lo que es cierto es que lo que sabemos de ese magnifico pais nos viene dado en gran parte por la historia contada en fotogramas por los vencedores de la segunda gran guerra.

Hoy me ha llamado la atencion varias veces la cantidad de cosas alemanas que tenemos en nuestra vida diaria. Ya sabeis que disfruto de mi Bmw R1200R mas que un niño el dia de reyes; esta mañana me calce el disfraz de motero y me he dado una gelida vuelta. De vuelta y recuperando la circulacion en los dedetes de los pies, disfrutando la insoportable programacion televisiva sabatica, compruebo que han sacado una colección de modelos de las panzer division de la segunda guerra mundial. Joder, hace casi 70 años y aun la gente sigue con el morbo poderoso de las huestes hitlerianas. Por si fuera poco, en el informe semanal incluyen un reportaje de los efectos de la crisis en el pais de la Merkel. Impresionante, la mayor parte de los grandes directivos y cargos publicos entrevistados hablaban perfectamente el castellano antiguo.

¿Tenemos algo que aprender de ellos? Mucho, sin lugar a dudas. ¿Tenemos algo que agradecerles? Todo, sus marcos redentores y nuestro mas o menos esfuerzo han conseguido que España, y mas concretamente, Extremadura haya conseguido unos niveles de vida desconocidos hasta la entrada en la Union Europea.

Humildemente, animaria a nuestro voluntarioso y atascado presidente Fernandez Vara a que apostase por crear vinculos de union a largo plazo con la gran Alemania, desde promover el conocimiento de su cultura a traves del idioma, a importar la forma de enteder la ideosincracia empresarial teutona.

Y si no fuese mucho pedir, que estableciese una semana anual de hermanamiento con los alemanes, y a ser posible que coincidiesen en fechas con mi añorada Oktober Fest.

Aubfidensen (o como se diga)!